lunes, 4 de julio de 2011

MANIPULADORES Y MANIPULADOS

Pierre-Auguste Renoir (Moulin de La Galette)

Esta mañana, mientras me hacían la revisión del coche en el taller, di un largo paseo. Todavía no apretaba el calor como suele hacerlo en esta ciudad donde habito, una ciudad alegre y cómoda, de distancias asequibles y aún no rendida a la despersonalización que se opera en otras; una ciudad de provincias, una ciudad del Sur donde la calle se vive con pasión y vocación de encuentro.
Cansada tras una hora de vagabundeo, me senté en una agradable terraza de una vía peatonal, lejos del clamor ardoroso de los vehículos. Degustaba un magnífico café de la cordillera central de Colombia cuando la tensión de una disputa que se desarrollaba a mis espaldas llegó a mis desprevenidos oídos:

«–Nunca has querido amoldarte.
–Soy independiente. Ese es mi fallo pero también mi virtud.
–Fallo, niña, no busques excusas.
–Fallo para ti, que siempre has dependido de los otros; no para mí.
–¿Me estás diciendo que no sé valerme por mí misma?
–¿Dios me guarde! Tú eres perfecta.
–Al menos, estoy pendiente de todos, no como tú.
–También yo lo estoy, pero sin afán de controlar ni de marcar la ruta a seguir.
–¡Esto es el colmo!
–Déjalo estar.
–¿Que lo deje?
–Pues claro. Nunca nos pondremos de acuerdo, somos muy distintas.
–No me da la gana de dejarlo. Diré lo que me parezca.
–Allá tú entonces.
–No sé de dónde has cogido esos malos modos. Has perdido todo conato de educación.
–No he perdido nada. Cada vez soy más educada. La prueba es que aquí sigo.
–Eso crees tú, porque yo te veo hecha una salvaje.
–Si consideras salvajismo al hecho de no someterme a tu yugo tiránico, lo soy.
–¿Me estás llamando dictadora?
–Más que dictadora, eres manipuladora. Disfrutas con ello. Basta con observarte con un poco de atención.
–Pues yo pienso de ti…
–Piensa lo que quieras, como siempre, pero que te conste que ya me importa bien poco. Conozco tus métodos ridículos, esos que usas con el único fin de afirmar tu preeminencia.
–¡Qué disgustos me das! No puedes figurarte cómo me haces sufrir.
–¿Sufrir tú? Sufre tu orgullo. Tranquila, mujer, que tienes una autoestima a prueba de bomba.
–¿En que te he ofendido para que seas tan cruel?
–No es ofensa, es hartura de tus consignas egoístas, de tus sentencias inapelables, de tus actitudes infantiles…
–¿Infantil yo?
–Sí, y mucho. Te crees que no me entero de tus conciliábulos, pero todo me llega.
–¿Qué te llega, qué?
–Tus críticas hacia mí, tu afán de desprestigiarme por la simple razón de no seguirte la corriente, como si todo lo que idearas fuera sublime. Me das pena.
–¿Será posible?
–Lo es. Se acabó este despropósito. Tú yo tenemos concepciones muy distintas de las relaciones humanas.
–Y tanto…
–Sigue con tus espectáculos de autocomplacencia, que sólo engañan a quien no te conozca, y olvídate de mí. Tu visión mesiánica de la vida me aburre, tu actitud manipuladora me hace sentir bochorno y tu afán permanente de que no haya más razón que la tuya me espanta. Yo voy por otras sendas menos rigurosas, por caminos menos intransigentes. Cuando decidas mirarme como a un ser dotado de independencia y con criterio propio (que puede ser muy distinto al tuyo), hablamos.»

La mujer más joven, tras sus últimas palabras, cogió su bolso y se alejó de la terraza mientras yo me sumía en mis propios pensamientos. Cada vez me agrada menos que lleguen a mis oídos cierto tipo de conversaciones. El mundo avanza, pero el ser humano sigue en la prehistoria de las emociones. En fin…, que cada palo aguante su vela y que cada hijo de vecino adopte el papel que mejor se le ajuste en el teatro de la vida.
Desde mi atalaya mañanera de diálogos pillados al azar, así ha sido. Más o menos.

28 comentarios:

Curiyú dijo...

En esas variantes parece que se mueven las relaciones humanas, las de los manipuladores y los manipulados. Ejercer el poder.
El diálogo, igual, es exquisito.
Un abrazo.

mercedespinto dijo...

Suponiendo que fuesen madre e hija, cosa bastante probable, de esta agria conversación —por calificarla suavemente— me quedo con la casi seguridad de que en realidad, aunque ellas no lo reconozcan, solo las separan treinta o cuarenta años; de que muy posiblemente, de haberse encontrado en el tiempo, serían amigas. Eso me consuela.
Es verdad que desde los tiempos de los tiempos ninguna generación comprendió a su anterior o a la siguiente.
Yo salgo muy poco, pero cuando lo hago me pasa como a ti, me encanta observar mi mundo, y siempre me sorprende.
Gracias por invitarme a tomar café contigo en tu preciosa ciudad.
Un abrazo y hasta pronto.

Dilaida dijo...

No soporto a esa estirpe que se autodifine de "buena persona y sólo quiere ayudar", cuando lo que intenta es dirigir la vida de los demás a su gusto y manera, pero siempre "por tu bien, claro".
Estupendo Isabel.
Bicos

ADELFA MARTIN dijo...

¡pues si que seguimos en las mismas!

Los mayores a veces nos creemos dueños de toda la verdad, y no queremos dar paso a los pensamientos
de los mas jòvenes, que aun sin nuestra experiencia, seguramente tienen mucho que aportar si solo aprendemos a escuchar...

abrazos

mariajesusparadela dijo...

Uf, pues menos mal que ya estoy fuera de la circulación y no tengo que hacer juícios sobre lo que otros hablan. Como tu dices, cada palo que aguante su vela.

Cabopá dijo...

Menudo dialogo de "besugas" por otro lado tan real como la vida misma...
Un besico salado y con aroma de jazmin...
Hoy me he dado ese capuzón por ti.
más besicos.

Olga i Carles dijo...

Es un bien, deshacerse de todo despilfarro de energía.





Gracias.

andres rueda dijo...

Con lo bonito es tomarse una cafe tranquilo.....y sin cabreos....

Un besazo Isabel

Andres

Anna Jorba Ricart dijo...

Las imposiciones no sirven para nada, provocan y desatan iras.
Hay quien las hace con sutileza, enmascarando el verdadero papel de manipuladora.

Lembranza dijo...

Manipuladoras, manipuladores, de esos hay muchos, los que te quieren hacer sentir culpable, no se conforman con serlo ellos, quieren que tú te sometas a esa tiranía, de lo que es correcto para ellos.
No necesariamente tienen que ser una madre y una hija, también pueden ser marido y su mujer,hermanas, dos amigas......
Son personas sometidas a unas costumbres que, cuando tú intentas salirte, en vez de animarte para que sigas, solo te juzgan. Un abrazo

Isabel dijo...

Un diálogo que imagino no tan bien llevado al natural por lo extenso y porque no se tiene tanta paciencia al discutir.
Aquí se advierte la mano de la escritora que ha sabido captar algo tan antiguo como las generaciones y el afan de control que no caduca.

Un abrazo, Isabel, me ha gustado mucho.

tanci dijo...

Todo un ejemplo de tiranías y de poca capacidad de entendimiento y de arreglo. Por otro lado sin ganas de intentar solucionar los desencuentros que muchas veces suscitan las relaqciones humanas. La dialéctica del "yo gano" crece a medida que se va desenvolviendo cada vez más las ganas de tener la razón por encima de todo, y no tanto de arreglar una situación. Manipuladores que pasan, a veces, a ser manipulados y viceversa...
Relaciones humanas que, a veces por ser tan estrechas, terminan echando chispas, a menos que intentes un cierto equilibrio y mesura. Me ha gustado esa forma de escribir. Gracias . Un fuerte abrazo Isabel.

Jesús Cánovas dijo...

Me hubiera gustado ver alejarse a esa mujer joven (o llegar).

Isabel, un beso.

Ahora me es más fácil imaginarme por donde andas o en que estantería buscas un libro… …o que ves cuando miras por la ventana…

Kety dijo...

Qué difícil es, que dos generaciones se comprendan al cien por cien. ;-(

Un abrazo, amiga observadora.

Is@Hz dijo...

La verdad es que a mí, en ocasiones, también me atrae escuchar ciertas conversaciones que pueden dar mucho juego; porque oímos únicamente un pequeño fragmento pero la imaginación configura el resto.
La diferencia es que yo sería incapaz de transcribirlo con la riqueza de vocabulario y la expresividad suprema con la que tú, amiga, lo haces.
Un beso y gracias por el fragmento. Que hay mucho manipulador/a suelto vestido/a con piel de cordero y hasta con alas de ángel de la guarda...

virgi dijo...

Podías poner un consultorio en cualquiera de esas mesas de las plazas. Tu sólo tienes que servir de presencia serena y sonriente. Me da que daría mucho resultado.
Es que eres un solazo completo.
Besitos

Eastriver dijo...

Lo mejor: la capacidad de retratar a los personajes valiéndonos sólo del diálogo. Se comienza la lectura y no vemos más que letras. El milagro se produce cuando las mujeres comienzan a tener rostro y sí, al final no nos extraña que una sea más joven que la otra porque uno decidió, sin demasiado criterio pero con todo convencimiento, que eran madre e hija. Igual no lo eran, igual no era la intención de quién escribió, pero, ¿qué importa eso en realidad? La literatura tiene vida propia, o quizá mejor aún, construye su propia vida. Y llega a dejar al autor de lado, abandonado, arrinconado, en una recta de la carretera, porque el coche está ya circulando solo.

(Bueno, nosotros sabemos que ni el coche va solo, ni el autor se apeó, ni uno lo tiró como a un perro abandonado... Nosotros sabemos que quien conduce sigue conduciendo, enredando, construyendo. Pero el logro es que parezca que no está, y que todo se va escribiendo solo, como nuestras propias vidas... Es por eso que me divertían tanto esas teorías del autor implícito, del lector implícito, etc, porque eran una forma de explicar lo que es tan difícil de explicar)

Isabel, muy bueno, como acostumbras. Porque otra vez la sensación ha sido de que el coche andaba solo, y eso es bueno literariamente. Petons.

artebaiao dijo...

Na física, há um número para o caos e o randomizado é parte de nossa vida!!
Bom te ler!!!

Antonio dijo...

Tras mi ausencia temporal del mundo bloguero por motivos de viaje turístico vuelvo a visitarte y dejarte mi personal saludo. No sé si podré ponerme al día de tantas cosas que se han publicado, durante estas fechas, en los blog que sigo, pero lo intentaré aunque no deje comentarios.
Un afectuoso abrazo con mis mejores deseos.

Camino a Gaia dijo...

Soportamos el vampirismo emocional de quienes no se sostienen por sí mismos, de quienes necesitan pisar a otros para conseguir autoestima.
Un saludo

mateosantamarta dijo...

Quizá el mundo no evoluciona más que en las formas. En realidad sólo da vueltas y esta escena tan realista que tan acertadamente muestras podría situarse en otra ciudad y en otro tiempo.
Un abrazo, amiga,

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

Pues vamos a tener que vigilar en donde nos sentamos, porque nos dan el "cafelito"...
A tí te ha salido una entrada estupenda.
Un abrazo fuerte amiga, desde mi Librillo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Me han gustado muchísimo las interpretaciones de esta conversación. Una vez más, me confirmo en la capacidad evocadora de los textos que se pretenden literarios. No diré yo que hago literatura, que eso le corresponde a los otros.
Miles de besos y gracias por vuestros comentarios, que siempre leo y releo, y me ayudan como no os imagináis.

Art by Colugnatti dijo...

...como siemple,TU,haciendo que en mi cabeza se produzcan choques y contorsiones de miles de ideas y al final quedo con la mente en blanco mirando el monitor...

Agustin Lopez dijo...

Hola mu buenas, dices,El mundo avanza, pero el ser humano sigue en la prehistoria de las emociones. Total y absolutamente de acuerdo(si hay algo absoluto)He llegado aquí a través de mi amiga Lembraza, y pienso quedarme. Te importa?
Saludos desde el sur del Sur.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Agustín, qué me va a importar que te quedes; al contrari, me agrada mucho. ¡Bienvenido! Además, si vienes a través de la querida Lembranza, mejor que mejor.
Un abrazo y paso a conocerte.

Maruja dijo...

Me encanta leer todo lo que escribes. Saludos.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Gracias, Maruja. Los comentarios como los tuyos son un estímulo para continuar.
Un abrazo.