domingo, 22 de abril de 2012

PILLERÍAS

El primer humo, de Karl Witkowski

Esta tarde el portal del Paraíso se ha animado con varios de sus vecinos ilustres, de esos a quienes les gusta el palique y la chanza. Venía de dar un paseo, el único lujo que me puedo permitir por resultar gratis, cuando me tropecé con la Patro.
–¿De estirar las piernas? –me preguntó vivaracha, pues bien conoce la vocación escuálida de mis bolsillos.
–A ver qué remedio... Me convertiré en el habitante más sano en varios kilómetros a la redonda. Entre tanto paseo y la ausencia absoluta de colesterol en mi dieta...
–No eres tú solo, Julián de mi alma. En asuntos de meterse en cintura, no existen monopolios y yo te supongo una dura competencia. Soy la campeona en la final de sin companaje –rió la Patro.
–No sabéis apreciar el bien para vuestra salud y vuestra figura. Tú, Patro, ya vas tomando formas de Schiffer –ironizó el joven David mientras se nos unía con maneras de clérigo.
–Ya está el guaperas con sus palabrotas. A saber lo que me ha llamado sin que me entere –nos hizo reír la Patro.
–¿Qué, David, de revoluciones que no revolucionan? –le pregunté mientras le comentaba que he decidido no enchufar la televisión ni la radio, ni tan siquiera hojear el periódico en la cafetería de la esquina. ¿Para qué?, le decía. ¿Para hacerme mala sangre? ¿Para condenarme aún más el futuro que no tengo? ¿Para que me roben la miaja de alegría que aún pulula en las escasas sonrisas que a veces me salen, amnésicas y esmirriadas? –Creo que hemos de preservar nuestro humor, pues es lo único que nos queda y hasta nos lo quieren quitar, muchacho –concluí.
–No te dejes vencer, Julián.
–Si yo no me dejo, criatura, pero quiera uno o no quiera al final lo vencen los de siempre. Nos estás atornillando demasiado –me puse serio.
–Te comprendo, amigo, pero ahora más que nunca conviene no perder la fe y aunar fuerzas para salir del sucio sistema capitalista que nos tiene subyugados a todos –me respondió David desde su juventud ingenua. 
–No tenemos cojones para ser islandeses, así que no te montes castillos en el aire. En este puñetero país han decidido que, aparte de crisis que ya no es tal sino recesión en toda regla, los de siempre nos aflojemos aún más el bolsillo, unos pocos euros al mes, apenas algo simbólico cacarean los fantoches que nos mandan. 
–¿Te refieres a la frescura de las recetas? –aventuró la Patro con cara de enterada.
–Una vergüenza, Julián –se atropelló David–. Mi madre tiene una pensión ridícula, la más baja que puedas figurarte. Pues bien, se la han bajado a primeros de año, pues bajada es deducirle más para impuestos, y ahora le meten la astilla de las recetas de farmacia. ¡Intolerable! Vamos, que tendré que remitirle algún dinero al pueblo si no quiero verla mendigando. 
–¿Cómo estará el percal para ir a por los viejos? No vamos al carajo todos –sentenció la Patro.
–No seáis tan pesimistas. Y os lo dice uno que está muy preocupado con la anunciada subida de las matrículas universitarias. Veremos a ver el curso que viene...
–¿Cuántos años te faltan para concluir la carrera? –le pregunté al chico.
–Uno solo, pero en ocasiones se me estira algo más por el hecho de estar trabajando. Para que estos niños de papá digan que es por haraganería...
–No te enciendas, David. No merece la pena –lo consoló la Patro.
–Es indignante, os lo aseguro, y aquí nadie se libra, que no conozco español que no esté temblando. Con decirte que ayer, sin ir más lejos, me metí en el ascensor con Don Máximo, el vejete del tercero derecha, ese tan simpático que en nada se asemeja al tieso del Don Dimas...
–Sí, lo conozco. Un buen hombre –cabeceé.
–Pues me decía que estaba encorajinado, que serían simbólicos para los del gobierno ocho euros al mes, que para él semejantes cantidades eran una fortuna. Me contó que ya le cuesta pagar los recibos con tantas subidas inmisericordes y que exigirle eso, cuando está sometido a una medicación costosa, es privarlo del descafeinado que se permite una vez por semana mientras echa una partida de dominó con los amigos, su única distracción en siete días.
–Eres muy joven aún, David. Ya entenderás que a los mantenidos les importa un bledo lo que no sea su interés. Están acostumbrados a trajinarse buenas sumas de dinero y saben muy bien que se consiguen juntando calderilla de aquí y allá, a costa siempre del sudor del paria.
Pequeños secretosde Karl Witkowski

–Pagamos los desgraciados de siempre –se quejó la Patro.
–Así ha sido desde que el mundo es mundo. En la Edad Media, estaban los diezmos y los señores feudales. Ahora, están las empresas monopolísticas de servicios esenciales para la comunidad y los políticos, la nueva ralea de pillos tocada por la gracia democrática. Toda esta gentuza conoce el poder acumulativo de las pequeñeces –me disparé en mi discurso.
–Qué mal debe irte, Julián –exclamó David.
–Voy tirando, que no es poco –le mentí, pues no deseaba ensombrecer aún más el semblante de un joven con mis problemas. ¿Cómo indicarle que yo, Julián Bastida, malvivo? Soy un parado de larga duración, tengo cincuenta y ocho años y hace casi tres que me quedé sin empleo y sueldo. Con el modestísimo subsidio que me pagan de cuatrocientos euros a cambio de haber cotizado a la Seguridad Social durante toda mi vida por la suma más alta, nunca inferior a un veintiuno por ciento de mis ingresos, atiendo mis necesidades más primarias sin lujos. Porque vivir con esa cantidad implica, deducidas las astillas de luz, agua y cuota de la comunidad de vecinos, rozar el umbral de la miseria, que hasta temo por la sensatez de mi discernimiento cuando me sorprendo, cual beata, rezando a cualquier santo para que no se rompa nada ni venga ningún imprevisto a condenarme a escuchar el rugido de mis tripas.
–¿Necesitas ayuda?
–Tranquilo, David, que salgo adelante –le dije para no explicarle lo penoso que resulta después de haber trabajado durante toda mi vida llegar a esta edad más que prudente que tengo y prescindir del calefactor si hace frío y de una comida en condiciones, que estoy más que harto de las patatas hervidas o del arroz cocido. Es posible que en este país existan muchos pintas, pero yo soy de una pieza y no me gusta desanimar a nuestra juventud.
–Julián, ¿fuiste tú quien rompió mi maceta de begonias, la que coloqué en la esquina del portal? –me preguntó Encarna, la maestra del quinto derecha, aparecida de improviso.
–¿Y por qué iba de ser yo? –me defendí.
–Porque ya he preguntado a todos los vecinos y sólo me faltabas tú, así que...
Cuando fui consciente de que, por exclusión, me atribuía la rotura de una maceta que ni llegué a ver, no me resistí a la guasa y me defendí según la última moda:
–Pido perdón. No lo volveré a hacer más.
–Ándale, otro que actúa como si fuera un crío chico cuando va camino de carcamal –contestó La Patro con los brazos en jarras.
–Que no nos falte el humor –rió David.
–¿La rompiste tú? –me preguntó con los ojos muy abiertos Encarna, sin dar crédito a mis palabras.
–Ya te ha dicho lo que tenía que decirte –puntualizó la Patro con la guasa en el rostro–. Con toda probabilidad, decidió irse de cacería de pulgones por las tierras de tu maceta.
–¿Cómo? –se extrañó la maestra del quinto.
–Si a otros de mayor alcurnia se les perdonan atrocidades importantes como meras fechorías, venia he de tener yo en este patio de vecinos por tal minucia –concluí con una carcajada mientras llamaba al ascensor.
–El mundo al revés, está claro. Hoy los viejos se comportan como niños y todo está apañado –aún tuve tiempo de escucharle a la Patro mientras Encarna y David se carcajeaban con ganas.

Jugando con fuego, de Karl Witkowski

54 comentarios:

Mª LUISA ARNAIZ dijo...

Hola, Isabel, ¿qué decir, que no hayas dicho? Si acaso lo del rey. Menudas once palabras le escribieron para que las escenificara ante el pueblo español. Y hay quienes se miran en él. Estoy de hipócritas...
Muchos besos.

Mos dijo...

La vida misma,Isabel. Más rabiosa actualidad, imposible.
Pillerías, pillaje, pillos, sinvergüenzas, mentirosos, políticos. Todo se queda en eso, en adjetivos para los políticos actuales.
Este vecindario tuyo no es más que el reflejo de esta España nuestra que va perdiendo bienestar a pasos gigantes.
No hace falta que te lo diga pero están muy bien escritas, y mejor enfocads, estas crónicas del paraíso. Te felicito por ello, paisana. (Pobres viejicos enfermos. Total por unos cuantos euros menos).

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Montserrat Sala dijo...

Hola, bienvenida al mundo virtual y del buén rollo. Te acabo de ver, y me ha dado mucha alegria de tu nuevo post que aún no he leido. ahora me reclaman, luego te "critico" Vale?

virgi dijo...

En la narración te ha cabido todo: cacerías, cafés, Islandia, parados,abusos, desvergüenzas, poder sin freno, injusticias, mentiras...
Me encanta que hayas vuelto con esta conversación de vecinos, sabiduría popular bien urdida.
Un abrazo, besos y sonrisas.

Thornton dijo...

Me alegra tu regreso y ya veo que vuelves con dinamita en los dedos.
El jueves pasado a las 11 de la mañana yo estaba jugando al pádel, en otra pista un alto cargo del PP murciano tomaba clases con un entrenador, ¡a las 11 de la mañana!. No sé tú pero yo lo encuentro tan mal como cazar elefantes.

Besos.

mariajesusparadela dijo...

Vecindario de toda España. Ha cabido todo, Isabel. Muy bueno.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Ojalá tengan toda la fuerza para resistir y torcerles el brazo a estos imbéciles. Ya sé que nos pisotean los sueños cada día, pero a pesar de macetas rotas, las flores siguen aspirando a darle color al mundo. Un abrazo.

Eastriver dijo...

Buenísimo. Por un lado los caracteres, que ya son viejos amigos. Por el otro el repaso al telediario de la calle: así son las cosas y así se las hemos contado. Pero prefiero a esta panda, que son divertidos y se parecen muchísimo a mis vecinos. Estuviste fina, aguda, punzante.

Dilaida dijo...

Las pillerías muy buenas, me encanta el repaso que haces a la actualidad poniéndole el toque divertido.
Es que al final va a ser mejor tomarlo todo a broma, porque como caigamos en una depresión... vete tú a saber sí salimos de ella, a juzgar por los recortes presentes y futuros que vendrán en sanidad.
Bicos

Adriana Alba dijo...

Me encantan éstos diálogos de vecinos, que siempre me dejan pensando en lo que nos ocurre como sociedad y todo lo que tenemos que "transpirar" para salir ilesos del sistema que desea poder a costa de los trabajadores.


El fino e inteligente humor de los personajes envuelven éste relato de exquisitos matices.

Es un lujo leerte querida Isabel, muchos besos y bienvenida!

Amando Carabias María dijo...

Yo lo mandaría a los periódicos, las radios, las teles, a la Moncloa, a la Zarzuela, a cada Ministerio (en especial los de Haciena, Economía, Sanidad, Empleo -¡qué cinismo, llamar ministerio de Empleo al que preside la Sra. Báñez!- y Educación.
Es mejor que la mayoría de editoriales de los sesudos periódicos, donde también abunda el pesebrismo como actitud ante la vida.
Volvemos a vivir la España que pintaba Galdós (y en algo me ha recordado este texto al canario republicano afincado en Madrid).
No perdamos el humor, no; pero que nadie se extrañe cuando empiecen a suceder cosas, o cuando algún "iluminado" se presente para que doña Patro, don Julián o el mismo David sientan que sus vidas pueden salir adelante si alguien les promete pan.
Y no sigo que me voy a terminar encendiendo y no quiero causar incendios y menos en casas ajenas.

Arturo dijo...

Un escrito que expone, con humor y en negro sobre blanco, la realidad española de estos tiempos.
Nada peor que el despertar de un sueño agradable y darse cuenta que, mientras se disfrutaba de irreales vivencias, hubo alguien que se robó todos tus tesoros.
La serie de tropelías de los poderosos y vivillos no son cosa nueva, lo que pasó es que la gente estaba con su vista obnubilada, puesta en otro lado.
Sorprendidos e indignados se los puede ver hoy a los más expuestos y frágiles exponentes de la sociedad hispana.
Así ha pasado siempre.
Un saludo afectuoso para ti, Isabel.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Las pillerías,
debemos andarnos con cuidado porqué muchas veces no tienen sentido ni cabida en nuestra sociedad, siendo un ultraje a la Vida y a la Naturaleza.
Somos niños crecidos que todavía no hemos aprendido lo que significa el discdernimiento y la lealtadad.


Un abrazo.
Gracias.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Las pillerías,
debemos andarnos con cuidado porqué muchas veces no tienen sentido ni cabida en nuestra sociedad, siendo un ultraje a la Vida y a la Naturaleza.
Somos niños crecidos que todavía no hemos aprendido lo que significa el discdernimiento y la lealtadad.


Un abrazo.
Gracias.

Vanten dijo...

Bonita metáfora poniendo como excusa el vecindario porque.. ¿ que es España si no un vecindario un poco más grande? Tienes un estilo muy personal de expresarte, me gusta. Un saludo, tu nuevo seguidor.

Mariano Sanz Navarro dijo...

Muy bueno, Isabel. Por lo menos que sigamos repartiendo estopa en el vecindario. Bienvenida.

pluvisca dijo...

Con ironia fina y esa magia que tienes tu en juntar las palabras lo dices todo muy clarito y sin pelos en la lengua...

Menuda retahila de ingratos tenemos en este nuestro pais...

Las pinturas preciosas

Un abrazo

lichazul...elisa dijo...

pillos y pillerías está lleno el mundo, y también de bobos que se dejan pillar, quizá por eso es que cada cierto tiempo las crisis s ehacen insostenibles y ya no se puede seguir tapando el sol con el dedo


me encantó tu cuento Isabel
es certero en sus personajes y muy ejemplificador


besitos y feliz dia del libro

José Vte. dijo...

Magnífico Isabel, genial repaso. No cabe más actualidad en un relato.
En estos días estoy escuchando mucho un disco de hace unos años de Joaquín Sabina. "19 días y 500 noches", de mis preferidos de él. Tiene varias canciones, salvando el momento, que podrían actualizarse a estos momentos. En concreto hay una llamada "Como te digo una "co" te digo la "o". Leyendo tu relato me la recordaba, esa conversación de vecinos haciendo un repaso de la actualidad (aunque Sabina habla también de la Sartorius, jeje).

En definitiva, me ha encantado y de una realidad apabullante.

Un abrazo

Jorge del Nozal dijo...

en tu magnifica entrada,has sintetizado el pensar de todos los españoles, poniéndole voz al pueblo mas llano, real y sincero.
Gracias.
Un abrazo.

V dijo...

Ese patio llamado España. Cuanto me gustaría que fuese un auténtico texto de ciencia ficción. Pero no. Los nombres serán otros y el portal diferente,pero las cuestiones están ahí y ya no hay sonrisa ni manta que las esconda.
Solo que tu lo cuentas con gran soltura,vivacidad e ingenio. Y lo que pudiera ser una escena costumbrista en tus manos adquiere gran profundidad.
No solo es la maceta del quinto la que se nos han roto, esto va a más. Disfruto de tu vuelta. Un abrazo.

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Qué buena estampa nos regalas, Isabel... me identifico con algún que otro personaje y he disfrutado con la lectura.

Que no nos falte el humor, a pesar de los muchos pesares con los que nos aplastan l@s sinvergüenzas de siempre. Sí: desde la Edad media y desde mucho más allá... en fin, iba a soltar un taco pero mejor no pierdo el buen humor :)

Un abrazo

Carmela dijo...

El día a día, de cada vez más gente. Muy buena tu narración, Isabel.
Beso grande

Cabopá dijo...

Solo le falta al texto, música para ser una "zarzuela" de rabiosa actualidad. Tocas todos los palos cargados en la plática de una escalera de un patio de vecinos, donde se solucionan, siempre, los problemas de alto calado, todos menos los de la escalera....

Lo dicho muy buen texto, tra,la,ra,ra,rá...
Besicos, amiga en un día de libros y rosas...

Laura dijo...

Ya estás de nuevo aquí, con nueva cabecera y con relato de "dolorosa actualidad", aunque este patio de vecinos se lo tome como nos lo tomamos mucha gente.
No podrán quitarnos el humor, es nuestra válvula de escape.

Bienvenida, muchos besos

Laura dijo...

Ya estás de nuevo aquí, con nueva cabecera y con relato de "dolorosa actualidad", aunque este patio de vecinos se lo tome como nos lo tomamos mucha gente.
No podrán quitarnos el humor, es nuestra válvula de escape.

Bienvenida, muchos besos

Laura dijo...

Ya estás de nuevo aquí, con nueva cabecera y con relato de "dolorosa actualidad", aunque este patio de vecinos se lo tome como nos lo tomamos mucha gente.
No podrán quitarnos el humor, es nuestra válvula de escape.

Bienvenida, muchos besos

Margarita dijo...

Esta dura realidad revestida de humor que nos ofreces, ha traído a mi mente una imagen de mi niñez que la abundancia me había hecho olvidar: Mis abuelos, sentados arededor de la mesa camilla, en la penumbra del atardecer. Cada día, durante años, esperaron a que el último atisbo de luz que se colaba por la ventana desapareciera para, entonces, como en un ritual, encender aquella única bombilla que colgaba del techo. Esto, visto ahora, me habla de su gran dignidad, de su capacidad de sacrificio y adaptación. Pese a todo, los recuerdo mirándose a los ojos, cómplices, felices, bajo la penumbra. Podrán arrebatarnos todo, pero recordemos que no está en el mercado la felicidad.

Abrazos bajo la feliz penumbra

Humberto Dib dijo...

Un texto excelente, Isabel, que bien podría aplicarse a muchos países.
Siento que no te quedaron cosas por decir, aunque esto es una falsa suposición, claro está.
Un gran cariño.
HD

María Duque dijo...

¿Para condenarme aún más el futuro que no tengo? , se me ha quedado esa frase bien grabada , la verdad que define muy bien los momentos por los que esta pasando el pais, un gran texto , un placer leerte .
Por otro lado te agradezco mucho tu visita a mi blog , y ese comentario que me anima a seguir escribiendo
un saludo .

tanci dijo...

Bueno sentirte por los alrededores. Y bueno, buenísimo tu texto. Lleno de genialidad ironía fina y un poco de sarcasmo para intentar salir del hueco. Pero cantas verdades. Cantas autenticidades. Te salen las expresiones castizas en tu excelente escrito. Me gustan tus personajes. Que no son tuyos. Que más bien son de ellos mismos. De cada uno de ellos y a su manera. Lo dijo alguien por ahí, habría que publicar este escrito en los periódicos a ver si van cogiendo recortes. Que no de los que se nombran últimamente, sino de los de aprendizaje. me gustó, si. Un abrazo fuerte Isabel.

Isabel dijo...

¡Qué buen repaso! Sí que has descrito bien esta trite realidad en que estamos inmersas.

Me alegro de tu vuelta.

Abrazos.

alma dijo...

Ay, Isabelica, pero cuánto se echa a deber cuando faltas...aquí "echar a de deber (que no se me asuste Julián pensando que algún santo sin corazón escuchó sus plegarias y obró contra ellas y se le ha roto algo) es echar de menos. No, no tenemos huevos para ser islandeses, pero tampoco para ser nosotros. Soy culé (antimadridista más bien) desde siempre y asisto pasmada a que una rueda de prensa de Guardiola(yum, ay omá que rico, guardiolista soy en realidad, jaja) abra los titulares de los telediarios cuando la noticia debería ser que los clubes de fútbol pagan por fin sus deudas con hacienda y con la seguridad social...pero no lo hacen y nadie se lo exige y seguimos aplaudiéndoles, celebrando sus éxitos, llorando sus fracasos...es un botón de muestra. No tenemos arreglo.

Un besico, reina

alma dijo...

Ay, Isabelica, pero cuánto se echa a deber cuando faltas...aquí "echar a de deber (que no se me asuste Julián pensando que algún santo sin corazón escuchó sus plegarias y obró contra ellas y se le ha roto algo) es echar de menos. No, no tenemos huevos para ser islandeses, pero tampoco para ser nosotros. Soy culé (antimadridista más bien) desde siempre y asisto pasmada a que una rueda de prensa de Guardiola(yum, ay omá que rico, guardiolista soy en realidad, jaja) abra los titulares de los telediarios cuando la noticia debería ser que los clubes de fútbol pagan por fin sus deudas con hacienda y con la seguridad social...pero no lo hacen y nadie se lo exige y seguimos aplaudiéndoles, celebrando sus éxitos, llorando sus fracasos...es un botón de muestra. No tenemos arreglo.

Un besico, reina

alma dijo...

Jo, ayer en lo de Paradela ya salía doble...NO ESTOY BEBIENDO ,EH????

:D

Más besicos

Maripaz Brugos dijo...

Isabel, me ha gustado tu telediario más que los que veo a diario en la tele. Quizá sea por la ironia fina con que cuentas las cosas que me ha hecho sonreir.
Has estado genial, no has dejado nada en el tintero.
Un beso

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Me recuerda mucho un cuento de Jiménez Lozano, de hace ya muchos años, sobre jubilados que ponían una trampilla en el contador de la luz y demás. Lenguaje jugoso, perfecta visión de la (des)apacible vida común y corriente. Un beso!

alp dijo...

Como la vida misma..por cierto preciosas imagenes..un besazo desde cerca de tu ventana...o sea Murcia...

Aristos Veyrud dijo...

Bienvenida de vuelta al mundo bloguer!!!
Luego de este sano paseo por el barrio donde se toma una radiografía ajustada a la realidad de las realidades quedo más convencido que el papel del arte y en este caso de la literatura pasa a ser un activo y recurso de los seres humanos que ilumina los senderos que predisponen al cambio y a las respuestas de las agudas crisis.
El arte nos permite plastificar la realidad para poder modelarla ya sea desde el humor como en este caso o desde las tantas otras posibilidades que pueden ser aprovechadas.
Un relato lleno de simbolismos casi familiares denuncia el drama de un pueblo que de un momento a otro injustamente cae en las carencias que deben sufrir principalmente quienes toda la vida lucharon y trabajaron para evitar que llegaran a suceder. Y cuyo esfuerzo se traduce en un sutil ocultamiento de su situación ante las nuevas generaciones para no desmoralizarlas ante el futuro, recurso literario para dibujar cuán incierto es el panorama y los días por venir.
La preocupación por la planta pasa a ser un tema de defensa colectiva y germen de recuperar la autoestima aunque en principio se incrimine a quien no es culpable de la situación y donde la ironía extrapola las pistas para buscar las causas por otros lados “pido perdón y prometo no volverlo a hacer” ja ja ja.
El escrito sugiere la potencialidad del diálogo y con ello la búsqueda de la unión y de la esperanza dentro de las buenas dosis de humor y crítica ante una situación que a pesar de no tener un panorama despejado puede tenerlo si no se oculta y se enfrenta en principio con la literatura y el diálogo de quienes son víctimas directas, los ilustres vecinos.
Mi gran abrazo Escritora!!!

Rosa.E dijo...

Estas crónicas del paraiso parecen hablar de cualquier lugar del planeta,
Excelente!!!
Un abrazo Isabel

Lembranza dijo...

Muy bueno Isabel, vaya repaso que le has dado a día a día de mucha gente, que vive en este país.
Lo que más me cabrea, el bombardeo de publicidad, con el que nos intentan convencer de que esto va muy mal, y que no tienen más remedio que hacer lo que hacen.
Sin contar que estamos pagando, los mas vulnerables, sus despilfarros. Para ellos, que cobran unos sueldos millonarios(pagados por nosotros), ocho euros son nada, pero para un parado, o un jubilado es muchísimo.
Un abrazo

Lola dijo...

Hola Isabel, todo esto se oye cada día en la televisión, los pillos los ha habido siempre, ahora ya es demaxie, la crisis es una buena excusa para hacer cosas que no se deben, y claro ¡¡¡ cómo hay que comer… todo se perdona!!!
Yo pienso que de tanto ver lo mismo cada día, nos estamos acostumbrando, y los sinvergüenzas campan a sus anchas, yo no me acostumbrare jamás a los “mangutas” ladrones, listillos, y gandules que siempre han querido vivir del cuento. Una entrada magnifica amiga. Un beso.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Que suceda lo que está pasando no debe extrañar a nadie. Con estas cabezas pensantes, por llamarlas de alguna manera, al frente de las cuales un oscuro registrador, que siempre ha estado de excedencia, y un perro rabioso que ladra su maldad por este mundo nuestro, realizan lo normal para quienes son los herederos de quien lo tenía todo atado y bien atado.
Lo que nos tiene que sorprender, muy desagradablemente, es que los españoles, quienes en este momento protestan y maldicen, quienes saben que son una basura para estos desalmados, les hayan votado con ese afán de... ¿de qué? ¿Alguien me podría decir por qué les votan y así colaboran en la justificación de este inmenso retroceso hasta la época dictatorial?
¿Que no sabían lo que iba a suceder?
En este momento la vergüenza del mundo se llama Gobierno español, no España. España no es suya ni se pueden autodenominar patriotas españoles.
Los andaluces se lo olieron y los asturianos también.
Tu artículo es excelente técnica y argumentalmente.

Un fuerte abrazo, querida Isabel.

Lola Mariné dijo...

Un texto genial, Isabel.
Los desastres de la actualidad contados con humor, que es lo único que nos queda.
Besos

Kety dijo...

Por desgracia ya se sabe, siempre pagan el pato los más débiles. Ha sido, es, y será. :-((

Un abrazo maestra

Gilberto Cervantes dijo...

Si no fuese por lo serio del tema me reiria a reventar. Este chismorreteo de barrio no sucede solo en tu pais que llevo en la sangre, por este lado del mar tambien pasan cosas similares.

Te sigo sin dudarlo Isabel,porque me encanta tu pluma y tus neuronas escritoras!

Las puertas de mi blog estan abiertas para cuando quieras llegar.

Saludos y se feliz!

tecla dijo...

Real como la vida misma, Isabel. Pero con palabras de excelencia. Te admiro por eso. Y por tantas otras cosas más.
Me han encantado tus diálogos y cómo los has ido enlazando y coordinando.
Todo un arte.

mj dijo...

Me encanta. El hombre siempre danzando en lo mismo, pero no nos dejan otra salida a no ser que despertemos a una nueva realidad.De una rotunda actualidad este texto.

Ya andaba con ganas de volver a leer algo tuyo Isabel. Tu vuelves de tu descanso y yo empezaba el mío.
Un abrazo

mateosantamarta dijo...

Después de un mal gobierno, ahora PPillos. Una magnífica panóramica de la sociedad del malestar. Un abrazo, amiga.

(* dijo...

No sé si del paraíso, pero este texto es una maravillosa crónica de cuanto nos rodea, de cuanto nos aplasta, de cuanto nos agota, nos enciende, nos tumba y nos levanta, una y otra vez.
Bienvenida, Isabel.
Un abrazo.

Montserrat Sala dijo...

A mi me ha parecido un dialogo del vecindario, simple y llano de las obras de don Benito Perez Galdós. gente y casos, que por desgracia se vuelven a poner de triste actualidad.
gente que vuelve a sufrir eb sus carnes, la pobreza, que es propiciada generalmente por la mala gestión de politicos, y otros agentes no menos indeseables. Pienso que has retratado
felmente muchos personajes que por desgrácia, vuelven a estar de actualidad. Un beso, desde V.

Juglar dijo...

Magnífica entrada, Isabel.
Has representado, con el buen hacer que te caracteriza, este amplio patio de vecinos, llamado España.
Me encanta esa ironía fina, con el toque de cinismo adecuado.
Mi más sincera enhorabuena y mi aplauso, escritora.
Celebro tu vuelta. Un abrazo grande.

Ximens dijo...

Si nos pudieran quitar la sonrisa, también nos la quitarían. Tu tertulia de patio de vecinos es un diálogo realista que repasa los principales problemas que este huracán nos ha traído. Se lee muy bien. Las fotos nos llevan a un pasado que puede ser futuro. No puede decir que me gusta lo que dices (jeje), pero sí como lo dices. Venga, suerte con la publicación de tu libro.

MariluzGH dijo...

Por un momento creí estar leyendo un pasaje de "La colmena".

Me estoy poniendo al día con los blogs y ya llegué al tuyo :)

abrazo(s)