viernes, 19 de octubre de 2012

DE PROPORCIONES DIVINAS, HEROICAS Y HUMANAS.

En ocasiones nos creemos dioses, 
todo lo podemos 
y nada se nos resiste.
Friso de dioses en el Palacio Altemps, Roma

La belleza nos acompaña.
Afrodita en el Palacio Altemps, Roma

La gracia nos nimba.
Mujer joven en el Museo de Ostia Antica

La agilidad nos hace flexibles como juncos.
Venus del siglo II en el Museo de Ostia Antica

La fuerza nos asiste.
Estatua de la diosa Atenea en el Palacio Altemps, Roma

El movimiento nos nutre.
Estatua de mujer sin cabeza en el Museo de Ostia Antica

La alegría es nuestra compañera.
Estatua del dios Dionisio en el Palacio Altemps, Roma

La serenidad nos sostiene.
Estatua de Demeter en el Palacio Altemps, Roma

La sociabilidad nos individualiza.
Friso de dioses y héroes en el Palacio Altemps, Roma

Quizá no seamos tales dioses 
y sólo estemos hechos de la materia 
incorruptible de los héroes.
Estatua de mujer en el Palacio Altemps, Roma

Nos inmortalizamos en mitos duraderos.
Orestes y Electra en el Palacio Altemps, Roma

Y somos capaces de soportar 
durísimas pruebas 
para llegar a ese estado evanescente 
de reconocimiento unánime.
Atleta sentado en el Palacio Altemps, Roma

En definitiva, somos humanos 
y estamos condenados desde niños.
Monumento funerario de un niño en el Palacio Massimo, Roma

Apenas somos rastros de sueños 
a la deriva en una carne 
que se arruga con el tiempo 
y tiene como horizonte fijo
el no ser, 
su cita más ineludible.
 Monumento funerario de un matrimonio en el Palacio Massimo, Roma


Todas las fotografías han sido realizadas por Isabel Martínez Barquero