lunes, 1 de octubre de 2012

LUNAS DE AUSENCIA


Octubre se ha estrenado con un día límpido y amable, un lunes de sol en un cielo azul celeste apenas moteado por unas cuantas nubes blancas e inofensivas. Atrás ha quedado la amenaza de la gota fría, que tanto daño ha hecho en esta tierra durante el pasado fin de semana.
Octubre, uno de los meses más hermosos del año según mi percepción, donde los colores de la naturaleza son un regalo para la vista y la temperatura es suave. Es el mes del reencuentro con el hogar, con ese rincón tan nuestro que nos depara agradables lecturas. La sonrisa nos surge espontánea -como el ronroneo de un gato- cuando nos encontramos tan a gusto al amparo del calor de unas líneas.
En este hermoso mes, en cuyos inicios llegué a la vida, se va a publicar mi primer libro de relatos. Será sobre el veinte más o menos y avisaré aquí en el momento que ocurra.
Ya sabéis que el mes pasado saqué en Amazon mi primera novela, cuya suerte es humilde, pero ahí está, aguantando el tipo como una jabata. Como os he indicado, sobre finales de este mes saldrá impreso mi primer libro de relatos, cuya presentación está prevista en Murcia para el día 9 de noviembre y en Barcelona para el 27 del mismo mes de noviembre. Y me decía a mí misma la semana pasada que la poesía, que tanto me ha acompañado a lo largo de mi existencia, se me quedaba escondida, como una hermana pobre y buena que no se exhibe pero que siempre asiste. Así que he decidido hacerle su hueco y sacarla también en estos tiempos de fastos publicadores para mí. En Amazon, ya está disponible Lunas de ausencia, mi segundo libro de poesía (el primero lo veo demasiado niño para airearlo). Aquí os dejo el enlace por si os apetece leerlo (lo más bonito de la poesía es que se lee de forma anárquica, sin necesidad de principios ni finales ni otros órdenes que no sean los del propio gusto). El libro se compone de cuarenta y dos poemas, cuatro de los cuales los saqué en esta bitácora: «La música continua»«La viuda»«La atracción del vértigo» y «Excursiones rutinarias».
Os deseo a todos un otoño colmado de serenidad, no obstante los disgustos que nos dan día tras día los tipos a quienes mantenemos. Pero una forma de rebeldía es apostar por la esperanza con todas nuestras fuerzas e intentar ser felices para su fastidio.