jueves, 6 de diciembre de 2012

CONTRASTES: DE COLOMBIA A SUECIA


 

Gustavo Figueroa Velásquez es uno de los amigos que se asoman asiduamente por este Cobijo. Poco a poco, desde su blog Contrastes he ido conociendo a este colombiano a quien el destino llevó a Suecia. Allí reside desde el año 1990 y, justo es decirlo, se ha identificado con su país de acogida, del que es ciudadano desde 1995. Pero Gustavo no ha perdido el amor por su lugar de origen, siempre presente en su poesía, caracterizada, a mi entender, por la pasión amorosa, el compromiso con los más desfavorecidos y la añoranza de esa tierra americana que le queda tan lejos.

 
He tenido el gusto de leer su poemario Contrastes (también disponible en Amazon) y emocionarme con sus cálidos versos. Como no soy crítica literaria ni el objeto de la presente entrada es tal, sino el de difundir la obra de Gustavo, os dejo tres poemas suyos recogidos en el citado libro, para que vosotros mismos juzguéis.
 AQUÍ
Aquí mis brazos se hacen fuego libertario,
mis ojos evocan tus colores;
aquí mis pies se detienen y cansados
meditan su presencia.
Heme aquí trazando el sentido del combate,
definiendo tu figura en suaves tornasoles;
heme aquí escribiendo nuestra historia,
redoblando tu fuerza con mi fuerza.
Aquí mi boca se esfuerza en la palabra
que habla de tierras y montañas;
aquí el eco de mi voz se estrella con la roca
y se hace noticia del pueblo para el pueblo.
Aquí tu silueta se desliza tenuemente,
tu sonrisa es mi trinchera inesperada,
entonces, tu lírica figura es luz de la alborada.


EN ESA COPA LLENA
En esa copa llena, fiesta de cristal
reluce el elixir de la última vendimia.
No sé si decir que en ella está tu sangre,
o tal vez el espejismo esquivo del amor.

En esa copa de cristal, sólo en esa copa
precipito todas mis preguntas absurdas,
aquellos imposibles enredados en mis manos
y busco en su esencia un minuto para ti.

En esa copa llena, fiesta de cristal
se acumulan pesadillas del pasado,
se busca la panacea a todo lo incurable
y después un bolero, ella y un te quiero.

En esa copa de cristal, sólo en esa copa
se derrumba un futuro que ya no existe,
se avizora la esperanza en algún rincón,
la mentira se disfraza de verdad absoluta.


NUNCA
Nunca fui el silencio ni la cabeza gacha,
jamás el lacayo inútil de un pueblo olvidado,
mi voz se alzó contra el tirano fraudulento,
fui marcha, poesía, pan y libertad.
Nunca alabé al farsante prepotente,
ni me arrodillé a cobardes mentecatos;
jamás vendí mi tiempo a payasos de corbata,
fui un puño levantado desafiando bestias.
Nunca fui el silencio ni la cabeza gacha,
jamás el Judas que vendió a su pueblo.
No fui el lomo lacerado por el látigo
ni el estómago vacío vendido por un voto.
Fui luchador por causas justas y lejanas,
marché por pueblos tristemente polvorientos,
dejé sudores abundantes refrescando tierras,
viví mi vida batallando con lo incierto.