jueves, 3 de octubre de 2013

VIVO EN UN PAÍS EXTRAÑO


Vivo en un país extraño,
donde el político despoja al pueblo
que lo nutre y aúpa
sin signos de vergüenza,
Los tiempos han cambiado
y ya no es decente cumplir la palabra
ni portar estandartes
que no sean los propios
del particular egoísmo
y el negocio perpetuo.
El poder es una carrera
para mentes pragmáticas
y personas flexibles,
que los valores no acumulan fortunas
ni engrosan currículums.
La influencia es propicia
para cualquier ambición;
sin ella, nadie levanta cabeza
o consigue un pasaje hacia la efímera gloria.

Vivo en un país extraño,
lo denuncio a gritos,
aunque de nada me sirvan
la rabia y la pluma,
la voz y el acento,
la humildad y la honra,
que ahora no cotizan
los vocablos éticos.

Vivo en un país extraño
y, más que vivir, malvivo
por culpa de tanto insolente
que me ha robado el futuro
y la dulce esperanza para toda mi estirpe.


Nota.- Este poema lo recité el pasado 28 de septiembre en el encuentro "Cien mil poetas para el cambio" que se celebró en Murcia, en el Museo de la Ciudad.