viernes, 1 de mayo de 2015

CON EL IMPULSO DE LO LÚDICO

Playa de Valencia a la luz de la mañana, de Joaquín Sorolla


Hay noches de verano con palabras
de absurdos juegos: «al culo cazón»,
niñas con bragas de ganchillo
que se deslizan
por montículos de arena,
barcos enormes en el albergue de las olas,
trenes de furia en el domingo de carnaval.

La lluvia llama a los recuerdos
y amasa las horas con rebeldía.

Es preciso vestir el traje más hermoso,
adornar con luna los cabellos
y, sin dolor en los pasos que me alejen,
tomar el billete deseado,
aquel que, sin llegada a meta alguna,
disfruta en la contemplación de los caminos.

El día y la noche son nuestros.
Hemos de alegrarnos.


(De mi libro El nervio de la piedra)