jueves, 4 de junio de 2015

ISABEL, DE ISABEL MERCADÉ

Mornig sun, de Harold Knigth

Qué difícil
hablar de tu nombre
mi nombre
el de mi madre
nome di Regina
me dijo una vez
un guapo italiano
el deseo
el nombre
cuántas cosas
debiste oír
Isabel
sobre tu nombre
sobre el deseo
de tantos guapos
italianos
(o no)
pero había más
mucho más
que el deseo
dando nombre
a tu nombre
por encima
de todo
deseábamos
encontrar el nombre
el nombre
de las cosas
oh, la palabra
Isabel
y ahora, a veces,
llevo aretes
(es un secreto)
en tu memoria
aretes que brillan
y se balancean
y tal vez despierten
un deseo
pero nunca
¿verdad, Isabel?
nunca suficiente
nada comparado
con el otro
la palabra
la palabra

(De la plaquette Amapolas en octubre)

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Nota.- Tercera entrega en el juego de un poema cada día durante cuatro días seguidos. En esta ocasión, he transcrito un poema de Isabel Mercadé donde late el amor a las palabras por encima de cualquier otro. Muy depurado, cada vez que lo leo me gusta más, aparte de llegarme tanto por compartir el nombre de pila.
Hace un par de años transcribí en este blog otro poema de Isabel Mercadé con ocasión de la presentación de la plaquette aludida. Aquí dejo el enlace por si alguno tenéis interés en leer a esta poeta delicada y certera.