lunes, 9 de noviembre de 2015

RAZONES Y SINRAZONES DE UN 9 DE NOVIEMBRE

Porque hoy es hoy, sin foto, sin pintura, sin nada especial que decir o con tanto por decir que no cabe en este formato alocado de lecturas. 
Porque, a pesar de los pesares, el tiempo pasa y pesa, nos pasa y nos pesa, al Cobijo y a mí. 
Porque unos se van y otros vienen. 
Porque me quieren y porque me odian.
Porque supuse que esta aventura era buena y resultó ser buena, aunque aún no sé para qué.
Porque siempre hay un hueco aunque no haya tiempo.
Porque aquí he conocido a auténticos amigos y «otros casos que recordar no quiero».
Porque me gusta leer y me gusta que me lean.
Porque a veces me olvido de que estoy de cara a la galería.
Por todo esto y mucho más, aquí seguimos el Cobijo y yo. Él tan formalito y ordenado. Yo tan dubitativa como siempre: que si suprimo los comentarios, que si ya está bien de blog, que si vaya una mandanga esta con la falta de tiempo, que si me habré olvidado de ver a Fulanito o visitar a Zutanita —que son tan agradables—, que… «Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio. Contigo porque me matas. Sin ti porque yo me muero». Ya ven, hasta folclórica me pongo… La de vueltas que estoy dando para decir algo tan sencillo como es que hoy es hoy, día de la Almudena, 9 de noviembre, cumpleaños de este bicho que me exige su ración de letras a pesar de que me encuentre disminuida, francamente floja, lo que a mí me fastidia como no pueden figurarse. Pues eso, que ya van seis. ¿Hasta cuándo aguantaremos?