miércoles, 13 de enero de 2016

LA NOCHE DE LOS NIÑOS ETERNOS

Publicada recientemente por Raspabook en su colección juvenil, La noche de los niños eternos, es la primera novela del murciano Francisco Javier García Hernández, una maravillosa historia de fantasía, colmada de aventuras y plena de magia.
Como en toda novela de aventuras que se precie, tenemos un héroe con el que identificarnos y al que seguir en su viaje iniciático, aquel que le lleva a enfrentarse a múltiples peligros, incluso los surgidos de su propio interior. En esta novela, nuestro héroe es el pequeño Alabilú, con el que nos reímos, nos sorprendemos, sufrimos… Pero Alabilú no está solo en su alto cometido, ya que se encuentra acompañado por otros héroes igualmente entrañables, como Búho Krukú, Iríomar, Brillúbila, Libélula o Grapituerca. aparte de los apoyos recibidos en situaciones concretas por personajes, como Kirikumik.
Me ha fascinado la imaginación portentosa que despliega el autor, así como la ternura con la que ha construido a sus personajes, una ternura que no excluye el lado oscuro (caso del personaje principal: Alabilú) ni las constantes equivocaciones de los mismos (como ocurre con la simpática bruja Libélula) ni la debilidad física de algunos de ellos en ciertas circunstancias (por ejemplo, Brillúbila, la reina de las Hadas de la Luz, que languidece en la oscuridad absoluta). Personajes inolvidables ligados por una amistad inquebrantable que consiguen aliados en todas las criaturas de buena voluntad con las que se encuentran. Y cuando digo «criaturas» lo hago en sentido amplio, porque asistiremos a una deliciosa personificación de las fuerzas de la naturaleza.
En esta historia, el bien y el mal se enfrentan de forma dramática y ninguna de las criaturas existentes en su universo puede permanecer impasible. La lucha es especialmente angustiosa en el interior del pequeño Alabilú, a cuyo lado nos ponemos desde un inicio, temiendo siempre que la fuerza de la sombra le gane la batalla. Pero Alabilú es noble, no desea dejarse vencer y cuenta con la ayuda de su grupo de amigos, por lo que confiamos que supere todas las pruebas del destino, aunque al final el corazón nos dé un vuelco cuando… (no puedo decir más, no es conveniente desvelar la trama, so pena de pecado mortal efectuado a los futuros lectores).
       La acción es continua y se desenvuelve in crescendo en este viaje iniciático para los protagonistas y para los propios lectores. Estamos en vilo desde que comenzamos a leer y el estado de alerta crece y crece hasta el final.
A lo largo de las más de quinientas páginas de la novela, el lenguaje es rico y fluido, siempre al servicio de la trama, y se adorna con encantadores destellos de lirismo en muchas de las breves descripciones («con el brillo de las estrellas temblándoles en los ojos», «antiquísimas melodías que hablaban de largas tardes de estío, de crepúsculos de cobre y noches claras de luna llena»; «tenía el brillo del sol metido en el fondo de los ojos», «tenía en el rostro la palidez de una dolorosa preocupación que lo hacía parecer muy mayor», «en sus miradas había un aire melancólico e invernal»). El uso de palabras esdrújulas, agudas y abundantes onomatopeyas, así como las frecuentes exclamaciones, consiguen un texto sonoro, casi físico.
Ha sido un auténtico disfrute seguir a Alabilú y al resto de protagonistas en su peligroso viaje para salvar el mundo de la luz de las garras enemigas que lo acechan, un viaje donde la pericia, el valor y la amistad son sus aliados, y en el que el tiempo juega en contra.
Hacía tiempo que no leía una novela de aventuras juvenil (creo que la última fue La historia interminable, de Michael Ende) y ha sido una experiencia muy gratificante, todo gracias al buen saber hacer del autor, Francisco Javier García Hernández, que, además, es ilustrador y a cuyas manos debemos las imágenes de la portada. Por cierto: la presente novela no tiene nada que envidiar a la citada de Ende y, si los acontecimientos discurrieran de manera lógica en el enmarañado mundo del libro, debiera ser todo un éxito, como lo fue la del alemán.
Un libro para todas las edades. Los niños y jóvenes vibrarán entre sus líneas y los adultos regresarán al niño que llevan dentro.


Booktrailer de "La Noche de los Niños Eternos"
from Raspafish on Vimeo.