domingo, 20 de noviembre de 2016

DÍAS DE OTOÑO


En este otoño, todo va deprisa en mi vida. El tiempo transcurre sin que sea consciente de su paso. Se me van los días en miles de tareas necesarias, ineludibles. Añoro otros otoños donde solía cobijarme al calor de una mesa camilla con un buen libro a la caída de la tarde. Una estación intimista, donde se descubre el placer de estar en casa, lo reconfortante que resulta una sopa o una crema, la nostalgia que anida en los escondites del corazón. Una estación que demanda lápiz y papel para apresar un pensamiento o dar fe de sensaciones. Una estación que siempre me ha gustado.


También me gusta el otoño de este año, más movido y exterior, pero apasionante sin ninguna duda. Son pocos los ratos en el hogar y muchos los que estoy fuera de él por diversas circunstancias, entre ellas una que me llena de gozo: los actos que he tenido de acercamiento a los lectores con mi novela Aroma de vainilla. Pasó la presentación de la misma en Cartagena y mañana se cumplirá una semana de la de Murcia. Unos días antes de esta última tuve el alegrón de ser entrevistada por el periódico La Verdad de Murcia y de que esta entrevista saliera publicada en sus páginas el doce de noviembre. Aquí os dejo un enlace a la edición digital, donde se lee cómodamente la entrevista.


La presentación del día catorce en El Corte Inglés de Murcia fue amena, dinámica, divertida y participativa. Todos lo pasamos bien y creo que eso se nota en unas cuantas fotos que dejo a continuación. Me acompañó en la mesa Jesús Juárez, un amigo de toda la vida, lector voraz y médico de profesión. Su simpatía irradió desde el primer momento y consiguió crear un clima cómplice donde todos nos sentimos muy a gusto. 











Un rato de lo más agradable que guardaré en mi memoria para siempre. Ahora toca volver a la escritura, centrarse en la vida apasionante de la imaginación, barajar las múltiples posibilidades de la lengua. El despacho me llama. Varios proyectos, unos más avanzados que otros, me burbujean dentro, me exigen que me entregue a ellos en cuerpo y alma.