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miércoles, 3 de octubre de 2018

HASTA SIEMPRE

El Eclesiastés lo indicó: «Todo tiene su tiempo». Y creo que ya ha llegado el tiempo de hacer la presente entrada.
Hoy me decido a ponerle fin a esta aventura que ha durado casi nueve años, desde el 9 de noviembre de 2009 hasta este mismo día. Ha sido difícil ser consciente de que tocaba la hora del cierre, aun cuando cada vez costaba más hacer una nueva entrada. Y es que todo tiene un principio y un fin, un antes y un después. Fue hermoso mientras duró.
Gracias a todos los que, de una manera u otra, me habéis acompañado en esta travesía. Nos vemos en las letras. Hasta siempre.

jueves, 17 de mayo de 2018

ESCOLLOS Y ALEGRÍAS


Dice Bernardo Atxaga en Obabakoak, que «la clave está en la mirada del autor, en su manera de ver las cosas». Qué afirmación más cierta. Todo depende de cómo miremos y el cómo miremos, a su vez, está condicionado por cómo nos encontremos en un momento dado. Caben tantas miradas como estados de ánimo. Y como nadie nos escapamos de atravesar momentos bajos (ya lo indicaba Maurice Blanchot: «los escritores más puros no se hallan enteramente en sus obras, también han existido, incluso vivido: hay que resignarse»), ahora me toca a mí uno de ellos, que nunca los cielos son eternos ni el sentido del humor inmutable. Un problemilla físico me exige reposo. Sé que muchos me entenderéis, pues como certeramente señaló Mircea Cartarescu «tu público envejece contigo» y envejecer implica amansarse, ser capaz de admitir la limitación de la propia fuerza. 
Qué lástima esta de envejecer, sobre todo cuando envejece el cuerpo y el espíritu sigue tan entusiasta como cuando eras joven. Pero no se nos pregunta si nos gusta o no la vida: ahí está y hay que tomarla como es, sin un exceso de dramatismo si queremos pasar desapercibidos a los múltiples males que podrían rondarnos y que seguro que se ceban en nosotros si contraemos el gesto. Así que pelillos a la mar y a hacer en cada momento lo que corresponde y nos pide nuestro interior. Porque si no puedo detenerme en escribir largo y tendido, sí puedo leer, caminar, sonreír, estar con los que quiero… Además, este parón también me va a servir para prepararme con toda la ilusión un viaje que tengo proyectado para primeros de julio. Todo depende de cómo miremos, de cómo enfoquemos la mirada, no hay que olvidarlo. Una cosa es reconocer que se está algo torpe con las manos y otra muy distinta es amargarse por ello, ir en contra de la evidencia de que el reposo nos beneficia, así que me despido no sé hasta cuándo.
Y me voy a despedir dejando un vídeo que ha realizado el poeta Gustavo Figueroa Velásquez, colombiano afincado en Suecia, que es un torrente de sensibilidad, autor del blog Contrastes. Lo recibí hace un par de días de su generosidad infinita, pero hasta hoy no he podido ponerme a teclear un poco (y aún voy a paso de tartana). Este vídeo que recoge un poema que el amigo poeta me dedica, con música de Ernesto Cortázar, me ha emocionado profundamente. No creo ser merecedora de tanto, pero lo acepto con júbilo y gratitud.


Sed felices, porque aun en las situaciones más feas existen cosas hermosas que vienen a salvarnos. Nada, ni tan siquiera la vida, es definitivo. Todo pasa, incluso el dolor y su vileza.

lunes, 23 de abril de 2018

ELOGIO DE LA LECTURA


Aprovecho que estamos en un día especial para la literatura, el Día del Libro, para plantear una serie de cuestiones:

1. ¿De verdad somos conscientes de lo que nos beneficia la lectura?
No concibo un día sin leer. Muchos no pasan un día sin ver la televisión, así que nadie se extrañe por mi preferencia por la lectura.
Si caminar es bueno para nuestra salud general y nos damos cuenta cuando lo hacemos de forma cotidiana y continuada, leer es una actividad que nos va a influir en el cerebro y en el corazón. Las lecturas, como las caminatas, se vuelven adictivas: cuanto más las practicamos, más nos gustan.

2. ¿Alguien puede explicarme por qué existen más mujeres lectoras que hombres lectores?
Está demostrado estadísticamente que así es. Lo mismo que sabemos que las mujeres suelen ir más cargadas de faenas que los hombres, pues no solo es el trabajo, sino también la casa, los hijos, las compras… Y muchas aún encuentran tiempo para la lectura, para la magia de la lectura.
Sentado esto, intuyo que el futuro es femenino: el saber siempre acaba imponiéndose.

3. Si existen más mujeres lectoras que hombres lectores, ¿por qué las mujeres escritoras tienen menos presencia mediática que los hombres escritores?
Es un hecho. Basta con comparar noticias de unas y otros.

4. ¿Por qué las mujeres leen tanto literatura escrita por hombres y mujeres y los hombres solo suelen leer literatura escrita por hombres? ¿Por qué aún puede leerse como algo de segunda categoría eso que algunos han denominado como «literatura femenina» con condescendencia?
Si nosotras leemos literatura escrita por hombres, no creo que a ellos les haga ningún mal leer literatura escrita por mujeres. Al fin y al cabo, las mujeres somos la mitad de la humanidad, y de ambas visiones de la existencia hemos de nutrirnos para ser completos.

5. ¿Por qué tenemos la manía de indagar sobre lo autobiográfico en un texto de literatura?
Al responder a un interesante comentario de la entrada anterior, decía que, para mí, escribir sobre uno mismo es algo que, en principio, debería evitarse en el ámbito de la ficción, lo que no obsta que al hacerlo desde nosotros, no podamos evitar reflejarnos de una forma u otra en nuestros escritos (temas elegidos, valores, posiciones vitales, manías, gustos y un largo etcétera).
Pero, claro, todo tiene sus excepciones. Y yo misma me rebato con literaturas tan interesantes como, por ejemplo, la autobiográfica de Lucia Berlin. Por otra parte, si escribimos sobre nosotros mismos, el mero hecho de la escritura ya nos aleja del texto, pues toda realidad se modifica al ser reflejada por escrito. Somos lo que escribimos, aunque no siempre estamos en lo que escribimos.
Otra llamativa excepción sería el blog. Como instrumento de manifestación personal según mi entender, en él cabe de todo, autobiográfico o no.

Por último, aprovechando el día en el que estamos, os dejo un enlace donde podréis encontrar ocho de mis nueve libros, tanto en versiones impresas como electrónicas. ¿Por qué no voy a celebrar como autora mi propio Día del Libro promocionado mi obra?

viernes, 13 de abril de 2018

UNA TARDÍA

Esta mañana me he despertado evocadora. Un trozo de mi infancia ha desfilado en mi sueño, aquel en que cogía un cuaderno, un bolígrafo y me ponía a la gratificante tarea de contarme alguna historia. Después, un halo de niebla ha empañado la visión y, enseguida, calles de un gris ceniciento me conducían a lugares sombríos a los que no deseaba acceder. Dentro, todo era un barullo. Una voz chillona me señalaba como la responsable de los asuntos legales. Me angustié, no obstante dominar la materia sobre la que debía responder. De nuevo me veía inmersa en una realidad no deseada. ¿No había acabado para siempre esa etapa de mi vida? ¿Por qué el tiempo había retrocedido?
Agitada, he comprendido que me hallaba en un sueño y desperté.
Muy rápida, pongo los pies en suelo, para que no vuelvan las imágenes que me alteran. Mientras voy al cuarto de baño, pienso que últimamente tengo unos sueños que me llenan de trajines las noches. Vienen a ellos seres que hace muchísimo tiempo que no veo, algunos muertos ya, y me observo a mí rejuvenecida físicamente, pero muy apesadumbrada por la carga de llevar sobre mis hombros un destino que no me gusta.
Ya en la cocina, mientras me preparo el desayuno, soy consciente una vez más de la suerte inmensa que he tenido. Haber dado un giro absoluto a una vida que no me complacía desde un punto de vista profundo ha sido una gracia absoluta, un indulto por el que me siento como si hubiera estrenado la vida hace tan solo unos años.
Ante la pregunta de si soy o no una escritora tardía, que en ocasiones me hacen, no sé muy bien qué responder. Si por tardía entiendo el hecho de haber empezado a publicar una vez cumplidos los cincuenta, es cierto que soy tardía. Pero si echo la vista atrás y me veo robando horas al sueño para escribir unas palabras, sé que no tengo nada de tardía, que esta historia empezó hace muchísimos años, siendo apenas una adolescente.
Al principio, joven como era, asistía a tertulias literarias en mi ciudad, publicaba en revistas poemas y no me perdía acto que tuviera que ver con la literatura. Empecé a conocer gente y empezaron a conocerme.
Después, una vez concluida la carrera, la vida y sus rigores se impusieron. Traslados a otras ciudades, desconocimiento del ambiente literario en ellas, exceso de ocupaciones que se unían al esfuerzo evidente de arraigar en otros escenarios. Solo de vez en cuando podía permitirme el lujo de la escritura. Y jamás pensé en sacar adelante lo escrito, porque ¿a quién conocía yo?, ¿a quién me dirigía? 
En una ocasión, tuve suerte, cuando conseguí una prestigiosa Hucha de Plata en el concurso de la Confederación Española de Cajas de Ahorro: en uno de mis frecuentes viajes de Toledo a Madrid por motivos de trabajo, me llevé un sobre que albergaba un cuento que presenté en mano en la calle Alcalá. Y fue premiado y asistí a un acto de entrega del que tengo vívida memoria.
Llegó el después de esa isla. Intenté salir al público sin conseguirlo. Mi poco nombre y mi escaso tiempo me convertían la tarea en sumamente escarpada. Así que opté por escribir por el solo placer de hacerlo, para mí, al margen de reconocimientos. Incluso tuve épocas en que me propuse ser normal y no escribir, como ocurría con la mayoría de las personas que me rodeaban. Pero la cabra tira al monte y yo ya estaba mortalmente enferma de literatura, no había sanación posible. Si no escribía, aunque fuera de forma desordenada y a trancas y barrancas, me mustiaba y la tristeza me invadía, con lo que no me aguantaba ni yo, y a mí me gusta estar alegre.
Me resigné a mi vida profesional externa, bastante brillante si he de calificarla ahora con el paso de los años, porque soy bastante responsable y me gusta hacer las cosas bien; pero por dentro discurría un río silencioso que cada vez me exigía más y yo tenía menos tiempo para alimentarlo.
Por hechos que no vienen al caso, llegó mi liberación. Desde entonces, desde febrero de 2010, me dedico en cuerpo y alma a lo que siempre he amado. Poco después, en 2011 sentí la necesidad de publicar y me embarqué en la aventura de buscar dónde. Pero esa ya es otra historia (y nada fácil, por cierto).
Tras todo lo plasmado, sé que me comprenderéis cuando no sepa discernir si soy autora temprana, mediana o tardía. Depende desde qué prisma se mire.

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El próximo lunes 16 de abril, a las 17,30 horas, estaré con Mujeres de otoño en la Asociación de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios de Cartagena, C/Mayor, 27, 2º. Quien le pille cerca y le apetezca puede acercarse.




jueves, 1 de marzo de 2018

UN RECUERDO INOLVIDABLE Y OTRAS CUESTIONES FELICES


Los que seguís este blog desde hace tiempo conocéis mi admiración por Luis Landero. Es muy antigua, ya que surgió en el ya lejano otoño de 1989, cuando leí su magnífica primera novela: Juegos de la edad tardía. Me fascinó su estilo y, desde entonces, he seguido toda su trayectoria literaria y, por supuesto, no he dejado de leer todas las novelas y libros que ha ido sacando. Jamás me ha defraudado. Siempre encuentro en sus textos al escritor que me fascinó cuando era muy joven. 




Con estas premisas, no podía perderme un acto literario que se celebró el pasado jueves 23 de febrero en la Biblioteca Salvador García Aguilar, de Molina de Segura, con la presencia del autor. Fue un gozo escucharlo. Después, fui prudente ante la larga cola que se formó y solo le presenté para que me firmara dos libros de los diez que había distribuido en dos bolsas que pesaban lo suyo. Eso sí, fue una suerte que tras el acto pudiera unirme a la cena con el autor, durante la cual lo escuché atentamente. Prueba de una noche tan especial para mí es esta foto que conservaré como un recuerdo muy valioso.




Aprovecho que ando por aquí para recordar a quien pueda y quiera acudir que el viernes 9 de marzo, a las 19,30 horas, estaré junto con otros autores y cantautores en el XXXVI Foro Poético del Real Casino de Murcia. En el Salón de Actos de dicho casino, se hablará sobre el impulso de la poesía y la narrativa.





Anticipo como primicia que el próximo 20 de marzo tendrá lugar la presentación en Murcia de mi libro de relatos Mujeres de otoño. En cuanto tenga más datos, los traeré por el Cobijo.




Y por último, os dejo el enlace a la revista Capítulo 1, en cuyo número 7, correspondiente al mes de marzo, sale una entrevista que me han hecho.




P.D.— Creo que he hallado un mecanismo para que pueda comentar en este blog quien quiera, sea de Blogger o de Google +. A ver si funciona.

jueves, 22 de febrero de 2018

REDES SOCIALES


Lo primero que quiero indicar es que no es mi intención hacer en esta entrada un estudio, una loa o una crítica exhaustiva de las redes sociales. Solo pretendo plasmar por escrito ciertas reflexiones que se me repiten últimamente.

Por tanto, no voy a entrar en lo bueno que tienen las redes sociales, como conectar a personas de todo el mundo, facilitar las relaciones sociales de los más solitarios, permitir a familias separadas estar en contacto y un largo etcétera. Tampoco me demoraré en lo malo que todos sabemos: la adicción que producen en muchos, la realidad personal distorsionada que se ofrece en ellas, la sustitución del contacto cara a cara por el virtual y una extensa retahíla de defectos.

Empezaré por el blog, la primera red a la que accedí en un ya lejano noviembre de 2009. Vi de inmediato su utilidad para transmitir mi amor por la literatura, conocer gente igualmente interesada en la misma, colocar pequeños escritos y poemas (hoy suprimidos gracias a los maestros del plagio), hablar de mis lecturas, de los autores que me interesan y expresar lo que en un momento determinado me apeteciera. En fin, supongo que en esto del uso del blog cada uno lleva su particular brújula. 

Pronto me di cuenta de que no podía dedicarle mi vida al blog, pues hace años estas redes tenían un auge tremendo y eran cientos y cientos las personas que pasaban por él cada día, algunos muy próximos a mis intereses y otros muy alejados de los mismos. Con el paso del tiempo y las ideas bastante claras, decidí mantener este Cobijo y llegamos a una relación satisfactoria para ambos: absoluta libertad, lo que implica que vengo a él cuando puedo y me apetece y me alejo si he de atender otras cuestiones que estimo prioritarias. 

Todo iba bien mientras Blogger funcionaba de manera predecible, aun cuando los blogs empezaron a perder lustre, interés y visitantes de forma gradual, que emigraban en manada a otras redes más inmediatas y menos artesanas. No sé si a consecuencia de ese auge de otras redes sociales en detrimento de los blogs, Google se sacó de la manga Googgle +, cuya existencia no me parece mal si no intentara a toda costa absorber al ya lánguido Blogger.

Al poco de aparecer Google +, un aviso que interpreté como una recomendación de mejoría inminente (¡qué ilusa fui!), me llevó a enlazar el blog con Google +. Resultado: perdí todos los comentarios de Blogger y los visitantes de Blogger que no usaban Google + no podían comentar ya en el Cobijo, con lo que recibía comentarios de estos vía correo electrónico.

A primeros de este año, tras tantos y tantos correos de queja por no poder comentar en el blog, retorné a Blogger. Entonces perdí todos los comentarios recibidos durante la fase de Google +. Me resigné a este disparate hasta que surgió mi indignación cuando, en la entrada anterior, Aristos Veyrud realizó un comentario que recibí por correo electrónico como un comentario a dicha entrada y que no me explico por qué extraña razón no apareció reflejado allí. No entiendo cómo ocurren estas cosas. No lo sé y me disgusta, lo cual suma puntos en mi disgusto con la mecánica del blog. Si le doy a un botón, no pueden comentar los de Google + y sí los de Blogger. Si le doy a otro botón, acceden los de Google + y no los de Blogger. ¿Es que no existe la posibilidad de que el blog pueda admitir a todos, tal y como me gustaría, tal y como ocurría hace ya bastantes años? Ahora todo es más sectario y complicado tras la creación de Google +, está visto. Y haga lo que haga, fastidio a alguien sin pretenderlo.

Lo dicho es en cuanto al blog, que, como otros tantos, pierde seguidores día tras día, lo mismo que los pierdo en Google +, como otros muchos usuarios de esta red, lo cual me lleva a la conclusión de que Google no ha sabido imponerse a otras redes sociales.

Y para qué hablar de las otras redes sociales… Con respecto a las que conozco por haberme metido en ellas, también observo la decadencia, el aumento de la publicidad constante, el hecho de que solo vea las publicaciones de una decena de amigos (por ejemplo en Facebook, que tengo más de 4900 y solo veo pasar, día tras día, las de unos pocos; y, hablando de Facebook, o de Blogger, o de Google +, que ya no sé quién es el responsable, me han dejado a cero los likes del Cobijo).

Así van las cosas en estos escaparates públicos. Pero no me quejaré, porque si sigo en ellos, aunque sea de forma esporádica y a mi aire, es porque me dan bastantes satisfacciones, sobre todo por la oportunidad de conocer a personas muy interesantes.

En otro orden de ideas, no quiero despedirme sin anunciaros que el próximo 9 de marzo, a las 19,30 horas, estaré en el Foro Poético del Real Casino de Murcia, que se celebra en el Salón de Actos de este último. Agradeceré la presencia de quienes por razones de proximidad geográfica puedan acercarse.
Hago este anuncio con tanta antelación por estar inmersa en los preparativos de la salida de un nuevo libro de relatos, que tendrá lugar en marzo. Ya daré cuenta de él más adelante. De momento, os dejo su título: Mujeres de otoño.

miércoles, 7 de febrero de 2018

ENTRE EL FRÍO Y LA LITERATURA

Estamos en invierno en el hemisferio norte, es obvio. El tiempo se encarga de confirmárnoslo con fríos intensos y nevadas que nos dejan estampas muy bellas, sobre todo si se ven bajo techo y al calor de la lumbre. Otra cosa es bregar con toda esa nieve en las carreteras, en las líneas de ferrocarril, en las calles y plazas resbaladizas o en el día a día, donde la rutina cotidiana de muchos pueblos y ciudades se ve alterada para gozo de los niños que no pueden acudir a clase. Donde vivo, no ha nevado, aunque hace muchísimo frío para lo que es costumbre en mi tierra.
No me quejaré del frío, que a mí me gusta especialmente, ya que me despeja la cabeza, y una cabeza despejada en mi caso es una cabeza con ganas de literatura, sea para escribirla o para leerla.

Por lo que a lectura se refiere, he acabado hace poco con la novela que consagró al escritor indonesio Eka Kurniawan: La belleza es una herida, publicada en España por Lumen en octubre de 2017, quince años después de que apareciera en su país y traducida a treinta y cinco idiomas. 
Según mi criterio, se trata de una novela estupenda y muy entretenida, donde el autor crea un universo propio en sus páginas. Una saga familiar donde las mujeres tienen un papel preponderante. 
Se inicia con el regreso a la vida de Dewi Ayu tras veintiún años muerta. Dewi Ayu, una reconocida prostituta con sangre holandesa en sus venas, da a luz a cuatro hijas, las tres mayores muy hermosas y terriblemente fea y monstruosa la cuarta. Al alumbrar a esta última, cuyo nombre, por pura paradoja, es el de Bella, es cuando decide morirse. Asistimos a la historia de esta mujer y a la de de sus cuatro hijas, así como a la de los hombres que con ellas se relacionan e incluso a la de los nietos de Dewi Ayu. Dichas historias corren paralelas a la historia de Indonesia en el siglo XX, con el fin del colonialismo holandés, la ocupación japonesa y sus masacres vergonzosas, para acabar con la instauración de un régimen dictatorial que generó las terribles purgas anticomunistas. Amor, pasión, dolor, violencia y ternura en una historia que se desarrolla en la fantástica Halimunda. Nos regala personajes inolvidables, tanto femeninos como masculinos, dramatismo, tradiciones, leyendas y unas pinceladas fantásticas muy presentes desde el inicio, con muertos que se comunican con los vivos o que vuelven del más allá, o con fantasmas que conviven con los habitantes de Halimunda. Todo es posible en una narración que teje un destino aciago, e inamovible, para sus protagonistas.
La escritura de Eka Kurniawan se recrea en los personajes, es de tono intimista y ritmo pausado, con la acción bien dosificada. Un autor en estado de gracia con un sabio manejo de los elementos reales y los fantásticos. 
Se ha dicho que su obra transita entre el realismo mágico y la fantasía surrealista. El propio Kurniawan indica al respecto: «Hay un elemento mágico y surrealista en mi obra y es achacable a la influencia de las novelas de terror típicas de Indonesia y de artes marciales, que era lo que leía de adolescente. Participo además en la tradición oral de nuestro folclore, con teatro de sombras chinescas, y las historias que me contaba mi abuela, pero también con la literatura occidental clásica».
Por lo expuesto, a Eka Kurniawan se lo ha comparado con Gabriel García Márquez, Salman Rushdie o Günter Grass. El escritor agradece estos elogios, pero él se pone como modelos a Kafka y Cervantes «por el humor y la fantasía que permiten contar lo más terrible y embellecerlo». La admiración hacia Cervantes es patente en sus entrevistas y se acredita con la cita del Quijote que abre La belleza es una herida.
Pese a los hechos reales que refleja novelados, no estamos ante una novela histórica que siga fechas o acontecimientos determinados, sino ante una novela a secas, donde la fuerza de la historia radica en la saga familiar protagonista, así como en una serie de personajes secundarios absolutamente redondos, como el sepulturero Kinkin. El propio autor indicó: «Hablo de la gente normal y humilde y de lo que les ocurre al margen de quien gobierne, sean holandeses, japoneses o indonesios, y que siempre están oprimidos».

Por último, no quiero marcharme sin deciros que hace poco tuve una gran alegría al conocer que mi novela La epidemia del siglo ha sido finalista en la categoría de Narrativa en los Premios Fray Luis de León de Creación Literaria 2017. No ha ganado, pero haber llegado hasta la final de un premio tan prestigioso es todo un logro para mí. 


miércoles, 24 de enero de 2018

UNA CRÓNICA DE ANDAR POR CASA

Inauguré el año con una gripe bastante latosa, pues no ha terminado de curarse hasta hace unos días. Diez años que no tenía gripe y la pesqué con avaricia. Menos mal que ya ha tenido a bien marcharse de mi casa. En mi tierra, la llamada influenza ha arrasado, una epidemia en toda regla.

Quitado el dato referido, he de decir que estoy contenta con este aún joven 2018. Como anunciaba en la anterior entrada, el viernes 19 llegué a Barcelona para acudir al evento organizado y dirigido por Dedalo Ignacio Borraz bajo el nombre «Me suenan tus letras», el correspondiente al mes de enero del año en curso. Fue una velada que me encantó, una velada literaria llena de calidez y sensibilidad, con una organización perfecta, unas preguntas de altura, un público maravilloso (entre ellos, algunos amigos muy queridos). Tres horas y media intensas, colmadas de literatura y música, participativas, espontáneas… Todos los adjetivos se quedan cortos. Recomiendo con fervor este encuentro distendido que se celebra una vez al mes. Si viviera en Barcelona, no me perdería uno.

En este particular «Me suenan tus letras», tuve la suerte de compartir entrevista-presentación con mi querido paisano de Cartagena Fernando da Casa, él con su novela La Gioconda es falsa y yo con Diario de una fuga. Aparte, Fernando, su familia y yo compartimos viaje de ida y vuelta (el de ida bastante accidentado, por un retraso en el vuelo de tres horas y media), lo que sirvió para que estrecháramos los lazos de nuestra amistad.

Y hablando de amistad, qué bien lo pasé durante el fin de semana con las amigos de Barcelona. Un viernes, un sábado y un domingo intensos. 
Gracias a todos los que os acercasteis el viernes: Ángeles Ros Campillo, Carmen Oliva, Eugenia Kléber e Ignacio (que se acercaron desde Sitges), Jone Miren Asteinza (que vino con su marido desde Rubí), Jaume y Montserrat Sala Porta (llegados desde Sant Just Desvern), Isabel Mercadé y Anna Jorba Ricart. 
Y de manera muy especial, gracias por todas las atenciones dispensadas durante los tres días a mis amigas de tantos años: Isabel Mercadé y Anna Jorba Ricart.

Por último, cierro esta entrada con una mini reseña de un libro que he leído en los últimos dos días: La hipótesis Saint-Germain, de Manuel Moyano, que obtuvo el XVII Premio "Carolina Coronado" de Novela Ciudad de Almendralejo y que ha sido publicada por Algaida. 
Muy en la línea del autor, nos adentramos en el tema de la eterna juventud y la piedra filosofal, aventuramos postulados científicos, concluimos con un giro o cambio de registro argumental considerable y, en cualquier caso, espectacular.
Me ha gustado especialmente el narrador, también personaje, Daniel Bagao. Asimismo es destacable el personaje alrededor del cual gira la novela, un hombre que nos descubre sus secretos al final de la novela.
Dentro del estilo sobrio y mesurado de Moyano, con abundancia de datos históricos y multitud de escenarios, brilla otra vez en esta novela la imaginación y el gusto por la aventura del autor.

martes, 17 de octubre de 2017

MISCELÁNEA


Dejo pasar las horas en la contemplación de imágenes de un país que me emociona, al que me siento ligada por razones que ignoro, pero que son profundas, arraigadas con fuerza en mi interior desde que era niña.


Solo en una ocasión he estado allí. Fue la semana más intensa que he vivido. Me sentía como en casa. En paz. Alegre. Plena.
Me supo a poco la estancia y siempre deseo regresar. 


Ahora, con ganas de evadirme de las tristezas que imperan últimamente en mi vida, contemplar imágenes de Grecia me calma el corazón.

Pero no todo es tristeza. También existen oasis en el desierto, alegrías que iluminan este tiempo sumido en la niebla.
Hace unos días me puso contenta saber que en el ensayo Impacto narrativo. Ecos de un meteorito, escrito por Consuelo Mengual Bernal y editado por La Fea Burguesía en septiembre de este año, la autora me incluye entre los escritores del área metropolitana de Murcia y dedica a mi persona y a mi obra unas cuantas páginas.
Los criterios de selección han sido, según indica la autora, tener calidad literaria, estar en plena producción, haber obtenido premios de alcance nacional y haber publicado en editoriales nacionales.
Fue toda una sorpresa que aún me alegra cuando la recuerdo. Porque es un orgullo para mí estar ahí, al lado de nombres a los que admiro.


No quiero despedirme sin indicar que hoy, 17 de octubre, mi novela Aroma de vainilla es Kindle Flash, lo que implica que estará a un precio muy reducido por veinticuatro horas solamente.
Para mí esta es la promoción estrella de Amazon, pues alcanza a millones de personas, tanto por la especial visibilidad que le dan en su tienda como por los correos masivos que remiten a un amplio número de suscriptores.
También recuerdo que en Amazon, y durante todo el mes de octubre, están en oferta las versiones digitales de mis otras tres novelas publicadas: La historia de los mil nombres, Diario de una fuga y La gloria venidera.
Avisado queda, aunque he de confesaros que cada vez me cuesta más cacarear estas cosas. Bien quisiera no hacerlo. Incluso pienso… Mejor no continúo por aquí, no es conveniente. Será que estoy en baja forma y todo lo veo gris a la más mínima, será. A ver si pronto hago una escapada, que una tengo prevista con mi marido para noviembre. Seguro que a los dos nos va a sentar de maravilla, que este año aún no hemos tenido vacaciones.

miércoles, 4 de octubre de 2017

PERGOLESI



Hoy se cumple una semana de tu partida, hermano.
Ojalá te llegue a algún lado la belleza de esta sublime composición de Pergolesi.

lunes, 2 de octubre de 2017

GOLPES


Cómo me viene hoy a la memoria el poema de César Vallejo titulado Los heraldos negros, que abre su libro del mismo nombre.

LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como el odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!

Cuánto dolor en este día en que me avergüenzan unas imágenes llenas de violencia. La violencia nunca es justificable y solo engendra más violencia. 
Cuánto dolor cuando constato cómo siempre es el pueblo (los civiles y los armados, sean policías, guardias o mozos que cumplen con su trabajo) quien paga. Nunca los políticos sufren una rozadura por cumplir su voluntad, que nos echan a las calles sin garantías ni escudos.
Cuánto dolor al sentir como se enfrenta hermano contra hermano en esta tierra española que parece que nunca aprenderá de su propio pasado.
Ni ultra ni independentista. Solo soy una española avergonzada de su país, ese que acoge, en mi entender, también a los hermanos catalanes.

Cuánto dolor, cuánto. Porque mi dolor no solo se ciñe a los acontecimientos que estamos viviendo, sino que acuna una pena muy honda que me nubla la vista desde el miércoles 27 de septiembre, día en que falleció mi hermano, al mes y dieciocho días de la muerte de mi madre.
¿Cuánta tristeza puede llegar a albergar el corazón humano?

Y, en medio de esta desolación atroz, desgarradora, debo indicar, aunque sea por cumplir mínimamente conmigo misma y con mi escritura, que desde ayer y durante todo el mes de octubre, Amazon promociona tres de mis novelas a un precio más bajo (pasan de 3,51 € a 1,49 €). Las novelas son La gloria venidera, La historia de los mil nombres y Diario de una fuga. Aquí dejo el enlace a mi página de autora, donde podréis verlas y conseguirlas.

Estimados amigos, no toméis a mal mis ausencias. Es mucha la tristeza que me embarga, mucha la congoja que me ahoga, mucho el dolor que me parte.

lunes, 18 de septiembre de 2017

ACTUALIDAD



Pasan los días 
y no cesa el asombro.
País en ruinas.

Un mini poema que recoge mi preocupación creciente. 
En un mundo que tiende a la unificación de los afines, los que se consideran distintos claman su derecho a la independencia. ¿Tan diferentes son de nosotros? Yo viajo a lo largo de toda la franja mediterránea y observo los mismos paisajes, idéntica forma de alimentarse, igual alegría en la luz del cielo, parecidas costumbres en las relaciones con los otros… ¿Por qué siguen enrabietados tras tanto tiempo, tras tanta prosperidad cedida generosamente por sus hermanos? ¿O no nos consideran sus hermanos? ¿Acaso reniegan de la familia como los mal nacidos?
Aunque les pese a algunos y me tachen de lo que no soy, solo veo lo que nos une por encima de las diferencias. Mi talante es conciliador, no belicoso ni cabreado. El infantilismo que subyace en las posturas independentistas es, amén de pueril, suicida.
Y recuerdo aquello que decía mi padre: «Algunos prefieren ser cabeza de ratón antes que cola de león».
Veremos adónde nos llevan los días. Solo pido ecuanimidad y la necesaria sangre fría para no perder los nervios ante niños tercos, ante adolescentes airados que buscan aparecer como mártires.

Inhabilito los comentarios de forma consciente, que no pretendo una polémica enzarzada, solo expresar mi sentir. Es esta una entrada atípica en mi blog, lo sé; pero existen excepciones a la regla que un día me impuse, la de no meterme en temas de política. Me pide el cuerpo esta entrada. No temo a los que ya me han anatematizado a estas alturas del texto. A diferencia de ellos, que sueltan arenga tras arenga día tras día, yo hablo una sola vez, la presente. 

No sé si vamos a una nueva Aljubarrota. Qué lastima si así fuera. Una península perfecta nuevamente dividida, qué dolor.

domingo, 13 de agosto de 2017

MI ÁNGEL


Un nuevo ángel habita en el aire.
Elevó su vuelo el miércoles.
Se liberó de todas las miserias.
Madre, madre mía,
descansa en paz.
Siempre estarás conmigo.

martes, 1 de agosto de 2017

FELIZ DESCANSO VERANIEGO

Con la hermosa composición de Vivaldi, magníficamente interpretada según puede escucharse, os deseo a todos un buen descanso. 
Casi todos nos perdemos por estas fechas, incluida yo.
Hasta la vuelta.

sábado, 29 de julio de 2017

«LA GLORIA VENIDERA» EN PROMOCIÓN


Entro casi de puntillas en este Cobijo en medio de un verano tórrido y extraño. Lo del calor es lo común en mi tierra durante la estación que vivimos. Lo de la extrañeza se debe a otra serie de factores que escapan de mi voluntad y que me tienen atrapada en un océano triste, aunque no derrotado.
Pues bien, solo quiero dejar constancia de una manera rápida de que a partir de hoy y hasta el lunes 31, incluido, mi novela corta (nouvelle o novella) La gloria venidera se halla en promoción gratuita en su formato electrónico, esto es, el ebook. 
Recuerdo que con la citada novela participo en el Concurso Literario Indie de Amazon de 2017.
Sed felices y disfrutad del verano, o del invierno en las antípodas, que todas las estaciones del año tienen su encanto.


sábado, 1 de julio de 2017

NUEVA NOVELA


Han ocurrido muchas cosas desde la última vez que actualicé el blog. Mi ausencia aquí está debida a múltiples demandas que han requerido mi atención con prioridad. La última de ellas ha sido la revisión y corrección de la novela corta (nouvelle o novella) cuya portada inicia esta entrada, una novela a la que ya le tocaba el turno (el retraso en la aparición de la edición impresa de Diario de una fuga aún lo noto).
Pues bien, nada más corregir La gloria venidera, Amazon me remitió un correo electrónico con la invitación a participar en el concurso literario que organiza. Todos los años, desde hace cuatro, lo recibo; pero este año ha sido especial, y lo ha sido por la coincidencia con la terminación de la última revisión de esta novela. En un segundo, mi mente se preguntó: «¿Y si voy con La gloria venidera?». Lo tuve claro enseguida. Me quitaba de encima todo ese trajín consistente en remitir la novela a editoriales, esperar durante una eternidad su respuesta, esperar aún mucho más en verla publicada en caso de interesarle a alguna. «¿Por qué no?», me reté a mí misma. Y, ni corta ni perezosa, me metí en la faena. Publicar un ebook es para mí ya algo muy sencillo, pero publicar un libro de tapa blanda son palabras mayores. No me arredré ante las dificultades y hoy puedo decir que, pese a todos los tropiezos y ganas de salir corriendo, he conseguido aprender muchísimo más del procesador de textos que manejo desde hace innumerables años: word. En otras palabras, he maquetado la versión en tapa blanda de una manera muy presentable, numerando las páginas por fin de la forma que he querido, obteniendo esa portada que a mí me parece una belleza, minimalista, sí, pero una belleza llena de carga expresiva.
Tras la experiencia, larga, concentrada, absorbente, tengo claro que revisaré los otros libros en tapa blanda que tengo en Amazon (La historia de los mil nombres, Lunas de ausencia y El cauce de los días) para darles el aspecto externo que realmente quiero. Aunque tarde y pierda los nervios en más de una ocasión, estoy decidida.
Ahora solo me queda pedirles a los dioses de la letras un poco de suerte, no tanto para ganar (que me extrañaría con una novela metaliteraria), como para adquirir una cierta visibilidad. Ilusión tengo y ganas de luchar, también.
Aquí dejo el enlace donde puede adquirirse la novela. En él podéis leer el resumen o sinopsis de la misma y veréis que está tanto en formato impreso como electrónico.
Ah, durante los meses de julio y agosto el ebook estará a 2,99 € para Amazon.es, con las consiguientes correspondencias en las monedas de otros países.


En otro orden de ideas, no quiero dejar de hacer mención a una reseña de Diario de una fuga que hizo Rocío Vílchez en el blog Libros que voy leyendo. 
Fue una sorpresa maravillosa que me llenó de alegría. Y es que a esta novela le tengo un cariño muy especial por todo lo que hemos padecido ella y yo juntas, sobre todo por la espera de casi dos años que no se tradujeron en lo esperado.


Por último, aviso que mañana por la mañana estaré en la Feria del Libro de Los Alcázares. Lo digo por si a alguien le pilla cerca y le apetece ir.

Hoy dejo abiertos los comentarios, que me da ya apuro no hacerlo, pese a que sigo liada, «distraída». Está claro que la literatura se impone sobre todo lo demás. En mi caso, no podía ser de otra manera.