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miércoles, 3 de octubre de 2018

HASTA SIEMPRE

El Eclesiastés lo indicó: «Todo tiene su tiempo». Y creo que ya ha llegado el tiempo de hacer la presente entrada.
Hoy me decido a ponerle fin a esta aventura que ha durado casi nueve años, desde el 9 de noviembre de 2009 hasta este mismo día. Ha sido difícil ser consciente de que tocaba la hora del cierre, aun cuando cada vez costaba más hacer una nueva entrada. Y es que todo tiene un principio y un fin, un antes y un después. Fue hermoso mientras duró.
Gracias a todos los que, de una manera u otra, me habéis acompañado en esta travesía. Nos vemos en las letras. Hasta siempre.

viernes, 13 de abril de 2018

UNA TARDÍA

Esta mañana me he despertado evocadora. Un trozo de mi infancia ha desfilado en mi sueño, aquel en que cogía un cuaderno, un bolígrafo y me ponía a la gratificante tarea de contarme alguna historia. Después, un halo de niebla ha empañado la visión y, enseguida, calles de un gris ceniciento me conducían a lugares sombríos a los que no deseaba acceder. Dentro, todo era un barullo. Una voz chillona me señalaba como la responsable de los asuntos legales. Me angustié, no obstante dominar la materia sobre la que debía responder. De nuevo me veía inmersa en una realidad no deseada. ¿No había acabado para siempre esa etapa de mi vida? ¿Por qué el tiempo había retrocedido?
Agitada, he comprendido que me hallaba en un sueño y desperté.
Muy rápida, pongo los pies en suelo, para que no vuelvan las imágenes que me alteran. Mientras voy al cuarto de baño, pienso que últimamente tengo unos sueños que me llenan de trajines las noches. Vienen a ellos seres que hace muchísimo tiempo que no veo, algunos muertos ya, y me observo a mí rejuvenecida físicamente, pero muy apesadumbrada por la carga de llevar sobre mis hombros un destino que no me gusta.
Ya en la cocina, mientras me preparo el desayuno, soy consciente una vez más de la suerte inmensa que he tenido. Haber dado un giro absoluto a una vida que no me complacía desde un punto de vista profundo ha sido una gracia absoluta, un indulto por el que me siento como si hubiera estrenado la vida hace tan solo unos años.
Ante la pregunta de si soy o no una escritora tardía, que en ocasiones me hacen, no sé muy bien qué responder. Si por tardía entiendo el hecho de haber empezado a publicar una vez cumplidos los cincuenta, es cierto que soy tardía. Pero si echo la vista atrás y me veo robando horas al sueño para escribir unas palabras, sé que no tengo nada de tardía, que esta historia empezó hace muchísimos años, siendo apenas una adolescente.
Al principio, joven como era, asistía a tertulias literarias en mi ciudad, publicaba en revistas poemas y no me perdía acto que tuviera que ver con la literatura. Empecé a conocer gente y empezaron a conocerme.
Después, una vez concluida la carrera, la vida y sus rigores se impusieron. Traslados a otras ciudades, desconocimiento del ambiente literario en ellas, exceso de ocupaciones que se unían al esfuerzo evidente de arraigar en otros escenarios. Solo de vez en cuando podía permitirme el lujo de la escritura. Y jamás pensé en sacar adelante lo escrito, porque ¿a quién conocía yo?, ¿a quién me dirigía? 
En una ocasión, tuve suerte, cuando conseguí una prestigiosa Hucha de Plata en el concurso de la Confederación Española de Cajas de Ahorro: en uno de mis frecuentes viajes de Toledo a Madrid por motivos de trabajo, me llevé un sobre que albergaba un cuento que presenté en mano en la calle Alcalá. Y fue premiado y asistí a un acto de entrega del que tengo vívida memoria.
Llegó el después de esa isla. Intenté salir al público sin conseguirlo. Mi poco nombre y mi escaso tiempo me convertían la tarea en sumamente escarpada. Así que opté por escribir por el solo placer de hacerlo, para mí, al margen de reconocimientos. Incluso tuve épocas en que me propuse ser normal y no escribir, como ocurría con la mayoría de las personas que me rodeaban. Pero la cabra tira al monte y yo ya estaba mortalmente enferma de literatura, no había sanación posible. Si no escribía, aunque fuera de forma desordenada y a trancas y barrancas, me mustiaba y la tristeza me invadía, con lo que no me aguantaba ni yo, y a mí me gusta estar alegre.
Me resigné a mi vida profesional externa, bastante brillante si he de calificarla ahora con el paso de los años, porque soy bastante responsable y me gusta hacer las cosas bien; pero por dentro discurría un río silencioso que cada vez me exigía más y yo tenía menos tiempo para alimentarlo.
Por hechos que no vienen al caso, llegó mi liberación. Desde entonces, desde febrero de 2010, me dedico en cuerpo y alma a lo que siempre he amado. Poco después, en 2011 sentí la necesidad de publicar y me embarqué en la aventura de buscar dónde. Pero esa ya es otra historia (y nada fácil, por cierto).
Tras todo lo plasmado, sé que me comprenderéis cuando no sepa discernir si soy autora temprana, mediana o tardía. Depende desde qué prisma se mire.

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El próximo lunes 16 de abril, a las 17,30 horas, estaré con Mujeres de otoño en la Asociación de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios de Cartagena, C/Mayor, 27, 2º. Quien le pille cerca y le apetezca puede acercarse.




jueves, 1 de marzo de 2018

UN RECUERDO INOLVIDABLE Y OTRAS CUESTIONES FELICES


Los que seguís este blog desde hace tiempo conocéis mi admiración por Luis Landero. Es muy antigua, ya que surgió en el ya lejano otoño de 1989, cuando leí su magnífica primera novela: Juegos de la edad tardía. Me fascinó su estilo y, desde entonces, he seguido toda su trayectoria literaria y, por supuesto, no he dejado de leer todas las novelas y libros que ha ido sacando. Jamás me ha defraudado. Siempre encuentro en sus textos al escritor que me fascinó cuando era muy joven. 




Con estas premisas, no podía perderme un acto literario que se celebró el pasado jueves 23 de febrero en la Biblioteca Salvador García Aguilar, de Molina de Segura, con la presencia del autor. Fue un gozo escucharlo. Después, fui prudente ante la larga cola que se formó y solo le presenté para que me firmara dos libros de los diez que había distribuido en dos bolsas que pesaban lo suyo. Eso sí, fue una suerte que tras el acto pudiera unirme a la cena con el autor, durante la cual lo escuché atentamente. Prueba de una noche tan especial para mí es esta foto que conservaré como un recuerdo muy valioso.




Aprovecho que ando por aquí para recordar a quien pueda y quiera acudir que el viernes 9 de marzo, a las 19,30 horas, estaré junto con otros autores y cantautores en el XXXVI Foro Poético del Real Casino de Murcia. En el Salón de Actos de dicho casino, se hablará sobre el impulso de la poesía y la narrativa.





Anticipo como primicia que el próximo 20 de marzo tendrá lugar la presentación en Murcia de mi libro de relatos Mujeres de otoño. En cuanto tenga más datos, los traeré por el Cobijo.




Y por último, os dejo el enlace a la revista Capítulo 1, en cuyo número 7, correspondiente al mes de marzo, sale una entrevista que me han hecho.




P.D.— Creo que he hallado un mecanismo para que pueda comentar en este blog quien quiera, sea de Blogger o de Google +. A ver si funciona.

miércoles, 7 de febrero de 2018

ENTRE EL FRÍO Y LA LITERATURA

Estamos en invierno en el hemisferio norte, es obvio. El tiempo se encarga de confirmárnoslo con fríos intensos y nevadas que nos dejan estampas muy bellas, sobre todo si se ven bajo techo y al calor de la lumbre. Otra cosa es bregar con toda esa nieve en las carreteras, en las líneas de ferrocarril, en las calles y plazas resbaladizas o en el día a día, donde la rutina cotidiana de muchos pueblos y ciudades se ve alterada para gozo de los niños que no pueden acudir a clase. Donde vivo, no ha nevado, aunque hace muchísimo frío para lo que es costumbre en mi tierra.
No me quejaré del frío, que a mí me gusta especialmente, ya que me despeja la cabeza, y una cabeza despejada en mi caso es una cabeza con ganas de literatura, sea para escribirla o para leerla.

Por lo que a lectura se refiere, he acabado hace poco con la novela que consagró al escritor indonesio Eka Kurniawan: La belleza es una herida, publicada en España por Lumen en octubre de 2017, quince años después de que apareciera en su país y traducida a treinta y cinco idiomas. 
Según mi criterio, se trata de una novela estupenda y muy entretenida, donde el autor crea un universo propio en sus páginas. Una saga familiar donde las mujeres tienen un papel preponderante. 
Se inicia con el regreso a la vida de Dewi Ayu tras veintiún años muerta. Dewi Ayu, una reconocida prostituta con sangre holandesa en sus venas, da a luz a cuatro hijas, las tres mayores muy hermosas y terriblemente fea y monstruosa la cuarta. Al alumbrar a esta última, cuyo nombre, por pura paradoja, es el de Bella, es cuando decide morirse. Asistimos a la historia de esta mujer y a la de de sus cuatro hijas, así como a la de los hombres que con ellas se relacionan e incluso a la de los nietos de Dewi Ayu. Dichas historias corren paralelas a la historia de Indonesia en el siglo XX, con el fin del colonialismo holandés, la ocupación japonesa y sus masacres vergonzosas, para acabar con la instauración de un régimen dictatorial que generó las terribles purgas anticomunistas. Amor, pasión, dolor, violencia y ternura en una historia que se desarrolla en la fantástica Halimunda. Nos regala personajes inolvidables, tanto femeninos como masculinos, dramatismo, tradiciones, leyendas y unas pinceladas fantásticas muy presentes desde el inicio, con muertos que se comunican con los vivos o que vuelven del más allá, o con fantasmas que conviven con los habitantes de Halimunda. Todo es posible en una narración que teje un destino aciago, e inamovible, para sus protagonistas.
La escritura de Eka Kurniawan se recrea en los personajes, es de tono intimista y ritmo pausado, con la acción bien dosificada. Un autor en estado de gracia con un sabio manejo de los elementos reales y los fantásticos. 
Se ha dicho que su obra transita entre el realismo mágico y la fantasía surrealista. El propio Kurniawan indica al respecto: «Hay un elemento mágico y surrealista en mi obra y es achacable a la influencia de las novelas de terror típicas de Indonesia y de artes marciales, que era lo que leía de adolescente. Participo además en la tradición oral de nuestro folclore, con teatro de sombras chinescas, y las historias que me contaba mi abuela, pero también con la literatura occidental clásica».
Por lo expuesto, a Eka Kurniawan se lo ha comparado con Gabriel García Márquez, Salman Rushdie o Günter Grass. El escritor agradece estos elogios, pero él se pone como modelos a Kafka y Cervantes «por el humor y la fantasía que permiten contar lo más terrible y embellecerlo». La admiración hacia Cervantes es patente en sus entrevistas y se acredita con la cita del Quijote que abre La belleza es una herida.
Pese a los hechos reales que refleja novelados, no estamos ante una novela histórica que siga fechas o acontecimientos determinados, sino ante una novela a secas, donde la fuerza de la historia radica en la saga familiar protagonista, así como en una serie de personajes secundarios absolutamente redondos, como el sepulturero Kinkin. El propio autor indicó: «Hablo de la gente normal y humilde y de lo que les ocurre al margen de quien gobierne, sean holandeses, japoneses o indonesios, y que siempre están oprimidos».

Por último, no quiero marcharme sin deciros que hace poco tuve una gran alegría al conocer que mi novela La epidemia del siglo ha sido finalista en la categoría de Narrativa en los Premios Fray Luis de León de Creación Literaria 2017. No ha ganado, pero haber llegado hasta la final de un premio tan prestigioso es todo un logro para mí. 


martes, 17 de octubre de 2017

MISCELÁNEA


Dejo pasar las horas en la contemplación de imágenes de un país que me emociona, al que me siento ligada por razones que ignoro, pero que son profundas, arraigadas con fuerza en mi interior desde que era niña.


Solo en una ocasión he estado allí. Fue la semana más intensa que he vivido. Me sentía como en casa. En paz. Alegre. Plena.
Me supo a poco la estancia y siempre deseo regresar. 


Ahora, con ganas de evadirme de las tristezas que imperan últimamente en mi vida, contemplar imágenes de Grecia me calma el corazón.

Pero no todo es tristeza. También existen oasis en el desierto, alegrías que iluminan este tiempo sumido en la niebla.
Hace unos días me puso contenta saber que en el ensayo Impacto narrativo. Ecos de un meteorito, escrito por Consuelo Mengual Bernal y editado por La Fea Burguesía en septiembre de este año, la autora me incluye entre los escritores del área metropolitana de Murcia y dedica a mi persona y a mi obra unas cuantas páginas.
Los criterios de selección han sido, según indica la autora, tener calidad literaria, estar en plena producción, haber obtenido premios de alcance nacional y haber publicado en editoriales nacionales.
Fue toda una sorpresa que aún me alegra cuando la recuerdo. Porque es un orgullo para mí estar ahí, al lado de nombres a los que admiro.


No quiero despedirme sin indicar que hoy, 17 de octubre, mi novela Aroma de vainilla es Kindle Flash, lo que implica que estará a un precio muy reducido por veinticuatro horas solamente.
Para mí esta es la promoción estrella de Amazon, pues alcanza a millones de personas, tanto por la especial visibilidad que le dan en su tienda como por los correos masivos que remiten a un amplio número de suscriptores.
También recuerdo que en Amazon, y durante todo el mes de octubre, están en oferta las versiones digitales de mis otras tres novelas publicadas: La historia de los mil nombres, Diario de una fuga y La gloria venidera.
Avisado queda, aunque he de confesaros que cada vez me cuesta más cacarear estas cosas. Bien quisiera no hacerlo. Incluso pienso… Mejor no continúo por aquí, no es conveniente. Será que estoy en baja forma y todo lo veo gris a la más mínima, será. A ver si pronto hago una escapada, que una tengo prevista con mi marido para noviembre. Seguro que a los dos nos va a sentar de maravilla, que este año aún no hemos tenido vacaciones.

sábado, 1 de julio de 2017

NUEVA NOVELA


Han ocurrido muchas cosas desde la última vez que actualicé el blog. Mi ausencia aquí está debida a múltiples demandas que han requerido mi atención con prioridad. La última de ellas ha sido la revisión y corrección de la novela corta (nouvelle o novella) cuya portada inicia esta entrada, una novela a la que ya le tocaba el turno (el retraso en la aparición de la edición impresa de Diario de una fuga aún lo noto).
Pues bien, nada más corregir La gloria venidera, Amazon me remitió un correo electrónico con la invitación a participar en el concurso literario que organiza. Todos los años, desde hace cuatro, lo recibo; pero este año ha sido especial, y lo ha sido por la coincidencia con la terminación de la última revisión de esta novela. En un segundo, mi mente se preguntó: «¿Y si voy con La gloria venidera?». Lo tuve claro enseguida. Me quitaba de encima todo ese trajín consistente en remitir la novela a editoriales, esperar durante una eternidad su respuesta, esperar aún mucho más en verla publicada en caso de interesarle a alguna. «¿Por qué no?», me reté a mí misma. Y, ni corta ni perezosa, me metí en la faena. Publicar un ebook es para mí ya algo muy sencillo, pero publicar un libro de tapa blanda son palabras mayores. No me arredré ante las dificultades y hoy puedo decir que, pese a todos los tropiezos y ganas de salir corriendo, he conseguido aprender muchísimo más del procesador de textos que manejo desde hace innumerables años: word. En otras palabras, he maquetado la versión en tapa blanda de una manera muy presentable, numerando las páginas por fin de la forma que he querido, obteniendo esa portada que a mí me parece una belleza, minimalista, sí, pero una belleza llena de carga expresiva.
Tras la experiencia, larga, concentrada, absorbente, tengo claro que revisaré los otros libros en tapa blanda que tengo en Amazon (La historia de los mil nombres, Lunas de ausencia y El cauce de los días) para darles el aspecto externo que realmente quiero. Aunque tarde y pierda los nervios en más de una ocasión, estoy decidida.
Ahora solo me queda pedirles a los dioses de la letras un poco de suerte, no tanto para ganar (que me extrañaría con una novela metaliteraria), como para adquirir una cierta visibilidad. Ilusión tengo y ganas de luchar, también.
Aquí dejo el enlace donde puede adquirirse la novela. En él podéis leer el resumen o sinopsis de la misma y veréis que está tanto en formato impreso como electrónico.
Ah, durante los meses de julio y agosto el ebook estará a 2,99 € para Amazon.es, con las consiguientes correspondencias en las monedas de otros países.


En otro orden de ideas, no quiero dejar de hacer mención a una reseña de Diario de una fuga que hizo Rocío Vílchez en el blog Libros que voy leyendo. 
Fue una sorpresa maravillosa que me llenó de alegría. Y es que a esta novela le tengo un cariño muy especial por todo lo que hemos padecido ella y yo juntas, sobre todo por la espera de casi dos años que no se tradujeron en lo esperado.


Por último, aviso que mañana por la mañana estaré en la Feria del Libro de Los Alcázares. Lo digo por si a alguien le pilla cerca y le apetece ir.

Hoy dejo abiertos los comentarios, que me da ya apuro no hacerlo, pese a que sigo liada, «distraída». Está claro que la literatura se impone sobre todo lo demás. En mi caso, no podía ser de otra manera.


miércoles, 24 de mayo de 2017

DISTRAÍDA

Todos atravesamos fases en nuestra vida. A veces, estamos más tranquilos y el tiempo se ensancha, de forma que llegamos a todo sin problemas. En otras ocasiones, los acontecimientos nos enredan y las cuestiones cotidianas pasan a segundo término. 

Han ocurrido muchas cosas desde la última vez que actualicé el blog. De forma resumida, reseñaré:

1. El día 11 de mayo, conforme a lo previsto, tuvo lugar en la Biblioteca El Carmen de Murcia la presentación de la edición impresa de mi novela Diario de una fuga, una presentación muy entretenida a juicio de los asistentes, donde estuve acompañada por el cantautor José Antonio Abellán y por Jesús Juárez Torraba como maestro de ceremonias. Dejo unas cuantas fotos a modo de recuerdo.









2. Con posterioridad a la presentación, salió publicada una entrevista en el periódico La Verdad de Murcia, concretamente el martes 16. Fue efectuada por Antonio Botías Saus. Dejo el enlace al diario digital, donde se lee más cómodamente.


3. El miércoles pasado, día 17, acudí a Lorquí, un pueblo cercano a Murcia, donde tocaba una entrevista radiofónica, que fue efectuada por Alexander Copperwhite y Cristóbal Terrer Mota para el programa de radio El bancal de los artistas, de Voz Fm Murcia 107.2. De esta no tengo podcast.


4. El sábado 20 pasé un día estupendo en Valencia, donde acudí a la VII Microquedada Relatista. Fue una jornada entrañable en compañía de viejos y nuevos amigos del género muy breve. Paseos, charlas, comida con micros tuneados, presentaciones de libros en tono de broma (entre ellos, mi novela Diario de una fuga), concurso de microrrelato rápido con premio de los libros presentados para los ganadores… Me supo a poco el día, la verdad, señal de que estuve muy a gusto. No dejo fotos del mismo (no son mías y, además, salen otras muchas personas).

5. Como última noticia, indico que Diario de una fuga está disponible, además de en la librería Popular de Albacete, tal y como anuncié en su día, en las librerías de Diego Marín y en Educania/La Técnica, ambas de Murcia.

Ahora que parecía que las aguas volverían a sosegarse, he de prestar atención a una actualización íntegra del ordenador que exige de mi tiempo (cómo moverme por él sin volver a dominarlo de cabo a rabo, y aún ando muy despistada). Aparte de que me quedan flecos que atender con respecto a Diario de una fuga, y es que la llegada de un libro conlleva mucho alboroto, al que, todo hay que decirlo, atiendo gustosa.  

Como escribe el gran Paul Auster en su novela Un hombre en la oscuridad: «Solo están distraídos, atrapados en su peripecia vital». Pues eso, solo estoy distraída, atrapada en mi peripecia vital.

domingo, 9 de abril de 2017

ANDAMOS DE PROMOCIÓN


Han sido dos semanas intensas las del lanzamiento de la edición impresa de mi novela Diario de una fuga. Ahora toca un respiro con la Semana Santa y las Fiestas de Primavera (la semana siguiente a la Semana Santa, Murcia hierve festiva en sus calles y plazas). Después, tocará seguir anunciando la novedad. Los que me conocéis bien, sabéis que odio las fases promocionales; pero soy consciente de que no queda más remedio que sufrirlas. Las sufren hasta los escritores más consagrados, aunque a ellos les den los actos organizados y no hayan de ocuparse personalmente de todos los detalles.
De momento, estoy muy contenta de la acogida que está teniendo la novela. Muchas personas que no les gusta leer en un libro electrónico la estaban esperando. Lo sabía y por eso me lancé a esta aventura de la autoedición. Eso sí, acompañada en todo momento por un grupo de personas profesionales, éticas, amables y siempre pendientes de que el autor se quede satisfecho. Me refiero a MundoPalabras, un equipo muy preparado que te ampara de principio a fin. Son absolutamente recomendables.


Aviso a posibles interesados que, desde el jueves 6 de abril, la novela está disponible en la Librería Popular de Albacete, calle Octavio Cuartero, 17.
He elegido esta librería por muchos motivos, como el trato humano y cálido que en ella se recibe o la inmensa calidad en la oferta de editoriales y títulos, no en vano ha recibido recientemente el Sello de Calidad de Librerías que otorga el Ministerio de Cultura.
Sé que a muchos os pilla lejos Albacete; pero, si estáis cerca, merece la pena perderse durante horas en esta maravillosa librería.
Además, quienes quieran que la librería indicada les envíe mi novela, o cualquier otro título, pueden conseguirla encargándola en cualquiera de los portales digitales de oferta de libros, como Amazon.


En fin, que antes de perderme durante unos días para recargar las pilas, dejo esta entrada promocional, incluso cuando sé que este tipo de entradas no son del gusto de muchos. Pero cada uno hace en su casa lo que quiere, hasta el pino y lo inmortaliza en unas fotos. Dejo desactivados los comentarios, entre otras cosas porque no voy a poder contestarlos ni voy a pasarme por ningún blog amigo. Necesito una pausa en el ajetreo de estos días que me han dejado sin tiempo para nada. Necesito un respiro.
Para concluir, diré que esta novela, Diario de una fuga, alberga una historia con una buena dosis de suspense psicológico donde se indaga sobre el acto creativo desde distintas posturas vitales, sobre la escritura y, en general, sobre la literatura y otras artes. Sus poderes para matarnos o salvarnos. Los equívocos a los que puede llegar un temperamento sensible por la interpretación de las dimensiones simbólicas de la realidad. La apología del acto creativo, aunque no sirva para nada. El dolor de no estar donde el espíritu sabe que le corresponde y el dolor de estar donde las convenciones decretan. El descubrimiento propio en el cambio. Los deseos que se manifiestan y se permiten contradecir la línea de conducta trazada. La posibilidad de la redención. La vida.

martes, 24 de enero de 2017

LO OCULTO Y LO PÚBLICO


Cita Rosa Montero en su libro La loca de la casa una frase de los hermanos Goncourt (no sé si será de los dos al unísono, con aquella manera tan fraterna que tenían de escribir, de uno de ellos y, en ese caso, de cuál): «La literatura es una facilidad innata y una dificultad adquirida». Cuántas vueltas pueden dársele a esta frase, cuántas, como vueltas y revueltas le doy a cualquier texto que sale de mis manos, no conformándome con lo que brota de forma espontánea, revisando, repasando, cambiando perspectivas… Cuando la criatura sale al mundo, el mundo no sabe la cantidad de horas que ha estado acicalándose para presentar un buen aspecto, a ser posible un aspecto magnífico. 

Lo que también el mundo ignora es que la manía de los autores en cacarear sus pequeños logros no es más que un faro en medio del mar bravío, pues este hermoso oficio de escribir se desarrolla en absoluta soledad, con las dudas acechando de continuo en cualquier esquina de la página escrita o en blanco. Entiendo que no hay que ponerse pesado, pero no renuncio a dejar huella de las cosas buenas que me ocurren, que es toda una vida escribiendo y, ahora, desde hace unos pocos años, escribiendo y luchando por sacar a la luz pública mis obras. Desde fuera, todo puede parecer idílico, pero os aseguro que, aun cuando escribir sea para mí la actividad más placentera, no lo es tanto toda la fase promocional o la de búsqueda de acomodo digno para un texto. Incluso resulta exasperante. Por tanto, que nadie me tilde con calificativos que no se me ajustan. Si no sabe mirarme como quien soy, qué le vamos a hacer. Ni yo le convengo a esa persona ni esa persona me conviene a mí. O, dicho de otro modo, no existe vanidad. Por continuar con Rosa Montero y su libro mencionado, La loca de la casa, «la vanidad del escritor no es en realidad sino un vertiginoso agujero de inseguridad», porque «escribir es flotar en el vacío».

Dicho lo anterior, quiero contaros a las buenas almas que hasta este Cobijo os acercáis que el acto que tuve la semana pasada con el Club de lectura del Real Casino de Murcia ha sido uno de los más enriquecedores en los que he estado. Me sentí muy cómoda, arropada por un grupo de personas comunicativas y atentas, que tienen arraigada la costumbre de leer. Fue un diálogo estimulante, magníficamente moderado por Consuelo Mengual. Todos quedamos contentos y a mí me queda un recuerdo imborrable, de esos que producen una sonrisa al evocarlos. Dejo a continuación algunas fotos del mismo (no están bien por ojos rojos y otros fallos, pero sirven a efectos de recuerdo).








Vendrán nuevos actos (ya tengo fijado uno para el mes que viene) y dejaré constancia de ellos. Estoy en estos recuerdos, lo mismo que en mis libros. O quizá más en mis libros, porque apenas reconozco a esa señora que está empezando a ponerse demasiado rellenita (está claro que los años no pasan en balde y hay que dejarse de estúpidas presunciones). 
Pues lo dicho: que yo escribo y quien quiera saber de mí que me busque en mis letras, mi paisaje diario, mi pasión continua.

miércoles, 15 de junio de 2016

TIEMPO DE RELAX

El verano se anticipa con unas temperaturas demasiado elevadas —aunque en esta tierra mía no es nada extraño superar los 35 grados a partir de mayo— e incita a la tranquilidad de costumbres, a los paseos junto al mar, a la lectura y a estar con los amigos en los ratos libres. 
Han pasado los días de la galerada, de la presentación de la cuidada edición impresa de Aroma de vainilla por la editorial Raspabook y de la firma en la 75 Feria del Libro de Madrid. Días movidos donde he tenido grandes satisfacciones personales, provenientes todas de esa señora a la que amo con pasión: la literatura.
Como testimonio, dejo un par de fotos de la Feria del Libro de Madrid. En la solidaria caseta 13, de adEla (Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófica), firmamos al tiempo Berta Carmona Fernández, Salvador Robles Miras y yo. Me sentí muy bien acompañada por estos escritores a los que admiro y respeto. Fue una experiencia enriquecedora en todos los aspectos. E, incluso, tuve la suerte de saludar a amigos que se acercaron hasta la caseta, como el escritor Manuel Navarro Seva, el editor Miguel Ángel de Rus o la cantautora Chus León. Una tarde inolvidable.
Por cierto, Manuel Navarro Seva ha hecho en su blog una estupenda reseña de mi libro de relatos El cauce de los días por la que le estoy muy agradecida.

Ahora, intento descansar un poco del trasiego de los últimos meses, donde he escrito como una posesa, he corregido y, en los últimos días, me he dedicado a ese aspecto externo de hacer llegar mi obra a los lectores.
Y qué mejor descanso que la lectura, que templa cuerpo y mente y nutre los cauces interiores.
Como dice Carmen Martínez Marín en su postal 3 de su plaquette Caja de Postales (una lectura deliciosa donde se transmite la gran sensibilidad de su autora): 
«Este horizonte es un horizonte fijo. Es un mar abierto de tranquilas aguas que viene sereno a la orilla, encontrándose con una arena de letras, en las que cada grano se convierte en una pétrea palabra que quedará para siempre en el recuerdo.
En el recuerdo de aquellos que llegarán un día hasta aquí y las puedan hacer suyas. No hay por tanto olores que lo definan, sí muchos sabores y colores en los que poner tantas ilusiones, tantas ganas como ideas guarda la memoria y que cualquier día y a cualquier hora se harán realidad. Recuerdos.»
Gracias, Carmen, por esta belleza.