martes, 17 de noviembre de 2009

TU CASA - MI CASA


Tal vez haga de este blog mi casa. Una casa espiritual. Y cuando se trata de casas, soy tremenda: remuevo muebles, pruebo tonos de pintura, coloco y descoloco cuadros... Todo hasta lograr la calidez que me atrae, la sencilla apariencia que me permita sentirme cómoda. Lejos del barroquismo, que siempre me ha cansado por su estridencia.

Al igual que en mi casa física, he estado unos días haciendo cambios (soy novata en esto) hasta darle el diseño que me agrada. Creo que, de momento, me quedo con éste. Con mis tendencias palabreras, necesito que la letra no se pierda entre la decoración. Este es un lugar donde esconderse y encontrarse, donde reposar, reflexionar y escribir, donde recuperar el alma que se pierde con el trasiego de los días. Como con las cortinas -que, para mí, deben fundirse con la pintura de la estancia-, el diseño no me ha de distraer de las vistas de las ventanas. Lo esencial es lo esencial para cada uno de nosotros y sobre gustos...

Pido perdón por el posible mareo que haya creado a los queridos visitantes con tantos cambios. Lo compensaré con la fidelidad que creo que me caracteriza. Aunque no comparto encasillar a las personas según sus horóscopos (somos demasiado complejos para caber en unas cuantas líneas generales), soy un perro según los chinos, y ya se sabe que los perros suelen ser muy fieles.

Mi casa también es la vuestra y es mi deseo que os encontréis a gusto en ella. Mi casa es tu casa durante los minutos que me visitas. Bienvenido o bienvenida seas.