A Cabopá, en agradecimiento constante por sus imágenes saladas
Tarragona (Fotografía de Isabel Martínez Barquero)
Desde la altura de los siglos,
erguido en la piedra milenaria,
contempla impertérrito
el azul que lo alegra.
No se cansa nunca su mirada
ni conoce la inquietud
del movimiento que vigila.
erguido en la piedra milenaria,
contempla impertérrito
el azul que lo alegra.
No se cansa nunca su mirada
ni conoce la inquietud
del movimiento que vigila.
Algún lugar de Grecia (Fotografía de Isabel Martínez Barquero)
Tras los cristales,
la tierra se desdibuja
con humilde pleitesía.
El azul permanece
y colma de serenidad
los perfiles que enamora.
la tierra se desdibuja
con humilde pleitesía.
El azul permanece
y colma de serenidad
los perfiles que enamora.
Sitges (Fotografía de Isabel Martínez Barquero)
Unas nubes tintan de grisura
la superficie siempre inquieta,
y ensaya mohínes de alboroto,
gráciles signos de disgusto.
la superficie siempre inquieta,
y ensaya mohínes de alboroto,
gráciles signos de disgusto.
El gesto se le descompone
en un arrebato libre.
Una jalea de espumas disuelve
la tensión contenida.
Estalla en el bullicio
sin vergüenza.
en un arrebato libre.
Una jalea de espumas disuelve
la tensión contenida.
Estalla en el bullicio
sin vergüenza.
La Manga del Mar Menor (Fotografía de Isabel Martínez Barquero)
Producida la descarga,
el inmenso se apacigua
y ensaya azules más profundos,
marinos de hondura sosegada
que se disponen para el roce
de la noche tibia.
el inmenso se apacigua
y ensaya azules más profundos,
marinos de hondura sosegada
que se disponen para el roce
de la noche tibia.
La Manga del Mar Menor (Fotografía de Isabel Martínez Barquero)
Nunca teme a la oscuridad que lo corteja
cuando el rubio se esconde
cansado de su esplendor
de fuego.
cuando el rubio se esconde
cansado de su esplendor
de fuego.
Cala Flores, Cabo de Palos (Fotografía de Isabel Martínez Barquero)
Se coloca su vestido de fiesta
para perderse en la negrura
que lo abriga.
Jamás ignora el requiebro
de la dulce luna
vestida de plata.
Jamás duerme,
pues no conoce el cansancio
ni se hastía del movimiento.
Ronco y perenne,
vigila el descanso
de los hombres.
para perderse en la negrura
que lo abriga.
Jamás ignora el requiebro
de la dulce luna
vestida de plata.
Jamás duerme,
pues no conoce el cansancio
ni se hastía del movimiento.
Ronco y perenne,
vigila el descanso
de los hombres.
Hola mi desalmada del alma, un poco más arriba y llegas a GIrona y me vienes a ver. Solo quiero dejarte un abrazo muy fuerte querida amiga.
ResponderEliminarGeni querida, qué alegría verte.
ResponderEliminarLa próxima vez que ande por tierras de Cataluña, te voy a ver seguro. Y te daré un abrazo fortísimo, como ahora te lo envío con todo mi cariño.
Miles de besos también, preciosa.
…..Y mira por donde, en ese majestuoso azul mediterráneo, tan cerca y tan lejos.
ResponderEliminarDesde mi casa del mar, entre Tarragona y Sitges, sobre caballito de mar, nuestro mismo mar, cabalga mi abrazo, mi beso, que la mar es nuestra, salada mirada.
Tu cobijada armadura, almada que envuelve tu alma, como las olas que devuelven mi hola, incansables rizos rielando el mar.
Sin olvido en tu lectura cotidiana, refugio de bienestar.
Supongo que los Patricios de Tarragona tardarán en platicar con tu voz y, tus pasos, en la Imperial Tarraco, no volverán a transitar la piedra cincelado tu poema.
En circunstancias casuales, el mar de tus ojos encontraran refugio en este cobijo en la casa del mar, tu casa.
Refrescantes imágenes para estos calurosos días de verano. Los que tenemos la suerte de vivir a orillas del Mediterráneo sentimos tus palabras especialmente. La última fotografía me ha inspirado especialmente, y más aún el texto que la acompaña.
ResponderEliminarUn post bellísimo.
Besicos.
¡Qué maneras tan hermosas que tienes de decir la vida!
ResponderEliminar¡Qué sorpresa!
ResponderEliminarAmiga,que bonico te ha quedado este Mediterráneo nuestro haciendo un puente de azules desde el norte a est sur nuestro...
Muchas gracias por la dedicatoria, no me lo esperaba.Ayer fue un día muy bonico para toda la familia (no somos muchos) pero un buen arroz con bogavante, fruta del tiempo y una gran tarta de chocolate que decía,"Anita cumple 90 años" y la casa llena de globos y calor familiar llenó a la madre, suegra y abuela de emoción contenida.
Yo satisfecha, hoy tranquila entro a visitarte y me encuentro con esta dedicatoria, que te voy a decir que eres un solete murciano y que me gusta ser tu amiga....
Besicos salados para ti y tu calvo.
Viajando sin salir de casa y gratis, y acompañado de tus magníficos textos, cada día que pasa tu blog es un ejemplo a seguir, un saludo.
ResponderEliminarY yo me identifico totalmente con tu mar, con el mío, que es el mismo con distinto nombre. Siempre igual y siempre diferente.
ResponderEliminarConectadas por el agua, las olas nos traen y nos llevan trocitos de amor, de sonrisas y de besos.
Precioso.
Como tú.
Todo es tan bello! Pero las primeras imágenes y tus palabras me remitieron al Príncipe feliz.
ResponderEliminarMaravilloso paseo por este mar mediterráneo, tan lleno de historias que nos atañen y nos llegan al corazón, tan hondo, tan misterioso, tan constitutivo de nuestra personalidad y nuestra memoria. Con razón los romanos los llamaron "nuestro". Has hecho un trabajo poético exquisito. Besos, querida amiga.
ResponderEliminarque bello recorrido por los azules del Mediterraneo !!
ResponderEliminargran complemento ls palabras que acompañan cada imagen.
Unbesazo preciosa
Azul inetnso, azul flojo, azul fuerte, verde azulado, azul ultramar, azul cielo... variables de azules que han hecho de tu mar un lienzo teñido en sal, colores y poesía. Una maravilla para los sentidos Isabel. Graaias por compartirlo. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarEl mar a todo color y las palabras a puro placer de leerlas....
ResponderEliminar¡Qué maravilla de mar en distintos lugares!
ResponderEliminarMe encanta que abunden estas imágenes en los blogs, unos porque lo disfrutan y otros porque lo añoramos, es una forma de visitarlo y recordarlo.
Besos.
Isabel, que precioso viaje a través de la belleza de tus textos y fotografias.
ResponderEliminarFeliz verano querida amiga.
Mar azul, inmenso, unas veces en calma y otras guerrero, pero siempre azul. Bellisimas fotografías, Gracias Isabel por este recorrido por el Mar Mediterrano, "Mar Nuestro". Un abrazo
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarTus textos no me sorprenden porque siempre tienen esa magia... ¡pero tus fotos!, vaya, vaya, estas hecha una estupenda fotògrafa...
ResponderEliminarabrazotes
Me ha encantado el viaje que, de tu mano y fotos, he hecho por ese mar azul que nos envuelve...
ResponderEliminarBesos refrescantes como el mar que da la vida...
el mar...el mar principio sin fin...eternidad
ResponderEliminarBello blog.
Saludos.
Preciosa entrada.
ResponderEliminarSe puede oír a Serrat entre las palabras y las imágenes.
Un abrazo.
Las fotos han quedado realmente espectaculares.
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Preciosos azules.
ResponderEliminarHola de buenas noches..
ResponderEliminarLa llegada de las vacaciones es una oportunidad para vivir de modo diferente al resto del año.
Es necesario que disfrutemos, descansemos y compartamos con la familia este período vacacional y hacerlo como la ocasión para practicar el ocio en familia, o con los amigos.
Que tengas unas felices vacaciones.. besotes
La copla de la vida se ilustra con la bienvenida de esas armónicas imágenes.
ResponderEliminarUn abrazo.
Felices vacaciones.
Muy bonitas las imagenes Isabel,
ResponderEliminarsiempre nos sentimos atraidos por el encanto del mar, gracias por
compartir.
feliz semana.
un abrazo.
Qué fascinantes, qué incontenibles todos los mares...
ResponderEliminarUn abrazo, Isabel.
Los mares sean del punto cardinal que sean, siempre iguales, siempre diferentes. Magníficos en todas las latitudes. Un gozada pasar por este blog. Muy refrescante.
ResponderEliminarespléndido, las siento como postales poéticas, haikus que enhebran palabra e imagen, incluso sonido y olor, al hilo del mismo sentir, y desde ahí emigran, como don o regalo, al corazón de los otros,
ResponderEliminarrefrescantes visiones, dulce pan de palabra, Isabel
feliz verano
fantasticas fotos para quitarnos un poco del calor de estos dias
ResponderEliminarViajo a este bello rincón donde las imágenes acarician la mirada.
ResponderEliminarnaturaleza y poesía, guardan un conjunto de perfección.
ResponderEliminarUn placer leerte y saludarte
Palabras que rondan al mar, que se encadenan a su pájaro de espuma en busca de la mas profunda libertad.
ResponderEliminarUn abrazo y gracias por estas imágenes refrescantes.
Palabras que rondan al mar, que se encadenan a su pájaro de espuma en busca de la mas profunda libertad.
ResponderEliminarUn abrazo y gracias por estas imágenes refrescantes.
Estupendo y diverso reportaje fotográfico. Viéndolo me han entrado ansias de viajar, cosa que haré en cuando me libere de estos últimos días de trabajo previos a las vacaciones, que ya están cerca. Saludos.
ResponderEliminarCon un poquito de envidia, gozo de tu visión poética hecha de palabra e imagen. Un abrazo.
ResponderEliminarLo del punto de vista, Isabel.
ResponderEliminarPues habré de volver siquiera a Sitges, a ver si capto la belleza que nosofrendas.
Besos estivales!
Y siempre nuestro Mediterráneo.
ResponderEliminarLo voy a echar de menos estos día en Asturias.
Pero el 13 volveré a él
Un abrazo
Cara Isabel.
ResponderEliminarQue belos sintomas e sinais!
Tua felicidade em paz me comove! Parabéns!
Hoy llego de recorrer el Mediterraneo, desde mi amada Costa Brava...y anoche pase de madrugada junto a tu ciudad...Grecia tambien me enamoro en el 92.NACI EN EL AMEDITERRANEO Y TU¡¡¡ daremos verde a los pinos y amarillo a la genista.
ResponderEliminarUn beso Isabel y mil gracias
Andres
El mar se presta mucho y muy bien para las fotos, tienes perfiles preciosos de día y de noche, es una de las cosas de la naturaleza más bellas que conozco.
ResponderEliminarbesitos.
Que hermosa entrada, podría quitarme los zapatos e introducir mis pies en cualquier playa que has traído. El mar es mi pasión.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte y salado.
Mucha belleza en las fotos y en esas palabras que nos llevan a imaginar tantas historias posibles...Abrazo.
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