sábado, 3 de diciembre de 2011

PUNTOS DE VISTA

Escultura moderna en Villa Adriana, Tívoli
(Fotografía de Isabel Martínez Barquero)


aunque no esté, 
porque me consta que le gustan estas crónicas morales.
Ayer tuve una cita con una buena amiga para tomar un café. El día lucía gris plomizo y la lluvia se vislumbraba como una posibilidad inminente. En contra de nuestras costumbres, pasamos al interior de la luminosa cafetería y nos sentamos muy cerca de dos hombres con expresión grave. 
Comentábamos mi amiga y yo que, en esta ciudad, no estamos acostumbrados a los cielos cubiertos y, a la más mínima nube, nos guarecemos con ahínco, a diferencia de los habitantes de tantos lugares lluviosos, donde han de bregar con el agua como compañera permanente y donde una jornada sin ella ya es en sí un regalo, aunque sea oscura; pero nosotras, dignas hijas de esta urbe, nos protegimos de la sombra al amparo de las múltiples lámparas que inundan la cafetería. Andábamos en tales apreciaciones sobre el tiempo, sobre la ausencia del cálido sol otoñal que incita a la alegría desde primeras horas de la mañana, ya que la luz es una llave que abre las puertas de la sonrisa, cuando llegó a nuestros oídos la conversación de los dos hombres circunspectos:

–Fui a verla hace una semana y la encontré fatal.
–Tranquilo, lleva en ese estado cinco o seis meses. Ella es así de rara: se esconde si sufre.
–Pero a mí me tiene muy preocupado.
–Ya se le pasará, hombre. El tiempo todo lo cura.
–¿Y si no se recupera? ¿Y si no remonta?
–No exageres, que se le pasará.
–Me gustaría poseer tu confianza, pero me temo que María es de ese tipo de personas a las que le cuesta remontar y, si lo consigue, una huella imperecedera quedará en su corazón.
–Con huella o sin huella, saldrá adelante, te lo digo yo.
–Ojalá sea así, porque no todos tenemos un interior resistente frente a tantas calamidades como ha sufrido.
–Se trata de empeñarse, de intentarlo. Quien se hunde de forma definitiva es porque quiere, eso tenlo claro.
–En ocasiones, me das miedo.
–¿Por qué?
–Por esa seguridad tuya que no abre resquicios a la duda.
–Es la actitud más sana, amigo mío.
–Y también la menos comprensiva con respecto a los demás.
–Anda, apura el café y deja olvidado el pesimismo: sólo te conducirá a una depresión.
–Y a ti el optimismo te llevará al desapego hacia tus semejantes. No sabes enfocar con sus ojos, desconoces esa palabra tan en boga: empatía.
–¿Para qué voy a enfocar con otros ojos si tengo los míos y me sirven? Además, la exhibición del sufrimiento siempre la he considerado impúdica.
–María no se exhibe, se esconde.
–Y desde su escondite, ejerce de plañidera sin consuelo y extiende sus tentáculos de discreción con más fuerza que si chillara, no me fastidies.
–En fin, apuremos el café, que contigo no se puede razonar, está visto.

Mi amiga y yo nos miramos con expresión cómplice, nos encogimos de hombros y seguimos con lo nuestro.
Desde mi atalaya mañanera de diálogos pillados al azar, así fue. Más o menos.

71 comentarios:

  1. Para que veas, si la mujer se esconde malo y si no lo hace peor.
    Nunca llueve a gusto de todos.
    ¡Buena entrada amiga!

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  2. Hace ya mucho tiempo que dejé de hacer juicios sobre la forma de sufrir de los demás. Hay veces que no entiendo ni la propia.

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  3. Por donde deambulamos, optimismo, pesimismo. Estos diálogos siempre tienen jugo...

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  4. Quienes dialogan demuestran banalidad, por eso pienso que ninguno de los dos quiere a María.

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  5. Está claro que nunca llueve a gusto de todos. Creo que cuando alguien sufre, no deberíamos hablar de cómo lo hace, solo deberíamos ofrecerle nuestro hombro y acompañarla en su duelo.
    Un beso grande Isabel

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  6. Isabel,
    Eres una cronista perfecta. Has sacado una representación de la comedia humana con ese dialogo de escenas de la vida privada.

    He ido al Thornton pero está cerrado.
    Me ha gustado ver que en la columna lateral tiene fotos de amigas, sobre todo la de Cabopa, pues ninguno somos tan generosos como tú, en lo dejarnos ver.

    Abrazos

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  7. Les suelo decir a mis alumnos del taller de escritura que vayan siempre con las "antenas" desplegadas.
    Diálogos como este podrían ser el embrión de una novela.
    Feliz domingo

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  8. Somos muy aficionados a valorar el sufrimiento de los demás ¿acaso alguien puede valorar el sufrimiento del vecino? ¿cuál es la medida para que el sufrimiento sea aceptable?.
    Hay personas que les gusta mostrar su dolor a todos los que le rodean y otras que lo esconden y se esconden, pero no por eso sufren menos o más.
    Estupendo el diálogo.
    Bicos

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  9. Mientras leía el diálogo pensaba en la relación de esos dos hombres con María ¿eran amigos? ¿familiares? ¿vecinos? ¿antiguos amantes?, porque eso explicaría muchas cosas de las que se dice, o deja a entender la conversación. El sufrimiento lo debe superar uno mismo, esa es la tarea o la misión. Conozco personas que sólo viven para sufrir, y sufren con todo, y hablan de sufrimiento, y lo trasladan como lo único importante en sus vidas, pero con esas gafas todo se ve distorsionado, a veces es imposible quitarle las gafas y las personas que salen en su ayuda son todas enemigas. Ante este estado, nadie sabe que hacer.

    El año pasadotuve una muy mala experiencia, intenté ayudar a una persona muy cercana de una depresión, y se creo un dependencia conmigo que no me dajaba respirar. Y sufría, todos los días, por eso me llamaba tres y cuatro veces al día para que la sacará de su sufrimiento.

    Por mi experiencia personal, cuando he padecido, lo he vivido en silencio como las almorranas, ha sido después, a toro pasado cuando lo he podido contar.

    Luego habría qué ver porque sufre o cuales son los motivos reales, porque lo mismo no tiene otros sufrimientos y se aferra a esos para sentirse victima de por vida.

    Otras personas también llaman la atención con este tipo de comportamientos.

    Como desconocemos como es María en realidad, creo que todo son especulaciones.

    Un abrazo.

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  10. Gracias Isabel por tu comentario en Preludio.
    Sorprendida por descubrir que eres paísana mía. Y feliz por saberte tan buena escritora. Desde ahora te sigo. Te llevo enlaza a http://gaoalma.blogspot.com/ y a preludio.
    Me habló de ti Begoña...y muy bien.
    Un abrazo
    mj

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  11. OOOhhhhhh, Isabel. Qué buena entrada. A mi me gusta escuchar en ocasiones las conversaciones de la gente, son muy enriquecedoras y en ocasiones no se te olvidan nunca. Y sí, me gustaría escribirlas. Tu lo has hecho a la perfección.

    Escribes de maravilla Isabel. Te admiro.

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  12. excelente entrada Isabel, me gustó mucho, a veces las palabras que se dicen guardan ciertos matices que el ademán devela, no soy de juzgar ni de aconsejar en la vida, que cada quien haga según su valor y experiencia le toca, pero en cuanto al texto como tal es muy muy bueno y da para mucho más, como el desarrollo de cada uno de los personajes
    Felicitaciones!!

    besitos y luz

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  13. Por lo visto, ninguno de los dos hombres era empático, ni el pesimista, ni el optimista. La empatía no consiste en "ponerse en el lugar del otro", sino de comprender y percibir sus circunstancias, cosa que entre ellos, no ocurrió.
    Siempre resulta interesantísimo escuchar a los demás, incluso, sin ser parte de la conversación, como este caso.

    Estupendo relato, Isabel, da mucho juego para la reflexión.

    Un beso grande.

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  14. Es una conversación más, dentro de una cafetería. Yo diría, cada loco con su tema y no me aventuraría a dar juicios en lo que considero que faltan pies y cabezas.
    Un abrazo Isabel

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  15. Unas palabras pilladas al azar pueden poner nuestra imaginación en danza. Cómo me gustan estas conversaciones de café que algunos te han copiado descaradamente. No te preocupes: las suyas son grises y soporíferas. Las tuyas son una ventana que se abre.

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  16. Pues sí, Isabel, sin querer adivinar los lazos que les unen o desunen a ambos protagonistas con María, sí me he aventurado a sopesar los sentimientos de ambos ante la admitida enfermedad física o psíquica, motivo de este diálogo.
    Más que aprecio y preocupación vislumbro remordimiento y despreocupación. Además, no creo que padezca una enfermedad física sino psíquica.
    Como es natural, un diálogo bien estructurado y sin dar solución al lector sino ofreciéndole una invitación a su siempre desconocida opinión, es muy atractivo e invita a la eterna duda.
    Muy bien, Isabel.

    Un inmenso abrazo, querida Isabel.

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  17. La lluvia propició el refugio en la cafetería y la conversación de éstos hombres, con sus puntos de vista, como reza el título de tu entrada fue el disparador que me mantuvo atenta en ésta charla de café y con ganas de seguir "escuchando"...o leyendo

    Me encantó querida Isabel, en cierta forma ese diálogo de voces alentadoras o pesimistas, esa certeza de que todo irá bien o la duda de la incertidumbre forman parte de la humanidad.

    Te dejo un inmenso abrazo.

    La foto hermosa.

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  18. Me encanta esta sección de las conversaciones de café :) Soy de las de sufrir en silencio, jeje. Procuro que no se me note. Un abrazo grande Isabel

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  19. Gracias por la dedicatoria querida Isabel. Ya sabes que soy el presidente del club de fans de tus crónicas morales. Las bordas.

    Un beso y hasta pronto.

    P.S. "A 23 pasos de Baker Street"

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  20. Vas teniendo un abanico variado de temas y personajes. Un poco más y conseguirás un repertorio de lo más completo. Según me comentan je je, las mujeres tenemos una capacidad especial para este tipo de percepciones.
    Pues nada...¡a aprovecharla!
    Muchos besos, Isabel, querida.

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  21. Prefiero la empatía a la férrea seguridad...
    Un abrazo.

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  22. El umbral del sufrimiento, como el del dolor, no tiene un único baremo y cada uno tenemos nuestra manera de sentirlo, de medirlo y de afrontarlo. Quizá todos, como los protagonistas, pecamos, de alguna manera, cuando nos empeñamos en que los demás midan, sientan y afronten como lo hacemos nosotros, a nuestra manera; a veces, creo que insconscientemente lo que buscamos es que, a toda costa, el otro deje de sufrir, para evitarnos a nosotros mismos encontrarnos con su sufrimiento.
    Una conversación para reflexionar, para preguntarme: ante el dolor ajeno, ¿cómo actúo yo?

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  23. Isabel, de este diálogo puede salir una buena novela si una deja volar la imaginación y se centra en la vida de esa tal María,creando un personaje sufriente. Pero los dos que dialogan dan también mucho juego psicológico, puesto que pertenecen a tipos opuestos en mentalidad y sensibilidad.
    Un besico

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  24. "Y en este mundo traidor nada es verdad ni mentira; todo es según el color del cristal con que se mira". Ramón de Campoamor
    como explicarle a un ciego la luz?
    supongo que del mismo modo que se le explica a un sordo la música. Me impresiono mucho ver como los ciegos disfrutaban de una exposición de esculturas de un amigo en el Museo tiflológico. Nunca había visto a nadie "mirar" con tanta atención una escultura, me quedé perplejo al comprender que ellos veían mejor que yo ! No sé si tiene mucho que ver, pero me salió así.
    Un abrazo!
    http://museo.once.es/

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  25. Quizá ambos deberían ir a ver a María, aunque sólo sea para darle un abrazo. En todo caso me resulta más humana la postura del hombre que duda, lo veo aproximarse al problema con más tacto, dejando abierta la posibilidad de su propia ignorancia, el otro se cubre de los problemas ajenos con una pátina de autoconfianza que no soportaría mucho tiempo los rigores de la intemperie.

    Eso sí, el personaje que más simpático me cae de todo el relato es María :)

    Un beso Isabel.

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  26. Tenemos el equivalente en el optimismo patológico, a la máxima religiosa de que Dios castiga a los malos y premia a los buenos, por tanto, si te va bien eres bueno, si te va mal, eres culpable de tus propias desgracias, aunque la causa sean una caterva de desgraciados optimistas.
    Es el mecanismo que se ha usado desde siempre para justificar la injusticia y la impunidad, para acusar a las víctimas del crimen del victimario.

    Un saludo

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  27. ¡Qué terrible "desnudez" la de María, para -además- continuar siendo incomprendida!

    Somos demasiado dados a catalogar a las personas y es cierto que nos falta empatía, como a los dos indiscretos charlatanes: uno porque su excesivo optimismo le hace estar siempre "por encima" de los demás mortales y el otro porque su pesimismo natural le impide ver otras gamas de colores aparte del gris. Y la pobre María sólo necesita que alguien la ame sin pasados ni futuros.

    ¡¡Me encantan tus crónicas!! haces que deje volar mi propia imaginación jajaja

    dos abrazos, murciana

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  28. Isabel,quien era Marìa?,por favor! no me dejes asì.

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  29. Ricardo, María es un ser imaginario, lo mismo que los dos hombres y que la narradora y su amiga.
    La literatura es imaginación, mentira si quieres, pero mentira avisada por quien escribe, que se sirve de la realidad sólo en una parte y le mete toda la carga imaginativa que tiene a bien.
    Eso sí, la realidad supera siempre a la ficción. Lo tengo más que comprobado.

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  30. ¡ Ay Isabel del alma mía!, ni el uno, ni el otro y ¿si hubieran preguntado a María, hablado con ella desde la autenticidad?. La situación difícil la vive ella, cómo y de la manera que quiere y puede.

    Siempre se sale del dolor con cicatrices.

    Besos, siempre besos.

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  31. Gracias por vuestros comentarios, con los que tanto aprendo y de los que saco jugosas conclusiones.
    En estas mínimas crónicas morales, apenas un apunte cogido al vuelo sin intención de ser exhaustivo o de llevar a juicio las diferentes posturas (creo que quien escribe no debe juzgar, sólo mostrar posturas y que el lector saque sus conclusiones), me encanta observar cómo se disparan las diferentes hipótesis, las tomas de partido, los gustos o disgustos hacia los personajes.
    Sois magnificos y me considero afortunada de que cometéis en este blog.

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  32. Aviso para los queridos Thornton y Eastriver:
    Thornton, como sé que ejerces las presidencias con benevolencia, psicología y magnífico compadreo, quedas nombrado Presidente del club de fans de estas crónicas morales.
    Eso sí, da un buen cargo desde tu posición a Ramon, que también me consta que le gustan un rato estas conversaciones, desde la primera que saqué. ¡Qué menos que Vicepresidente o co-Presidente!
    Bueno, eso lo decidís entre vosotros, que a ambos os quiero "hasta el infinito y mucho más".

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  33. Hola Isabel, una excelente narrativa y si más sacado de la vida real que tantas veces nos da a saborear lo propio y lo ajeno, sé es cierto que no debemos juzgar, al menos dejemos un arcén para hablar en hipótesis de cual sería la conducta más caritativa con María.
    Te dejo un beso de mi ternura
    Sor. Cecilia

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  34. Hay que ver la cantidad de opiniones que se pueden sacar de una escritura. Ahí esta la magia.

    Me ha gustado

    Un abrazo Isabel

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  35. Está claro que cada uno elige la mejor manera de sufrir. Yo prefiero hacerlo en silencio.

    Un abrazo Isabel

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  36. Hola Isabel. Un pelín tarde, pero aquí estoy. En mi opinión la fortaleza va creándose a medida de nuestras necesidades. A mayor sufrimiento, mayor fortaleza para seguir el camino de la vida. De no haberta buscado y practicado, pues quizá le pase factura, como le ha pasado a María, que ha caído en una depresión. Desùés está la palabrita tan de moda: la empatía. Es ese saberse poner en el lugar del otro pero sin necesidad de ñoñerías, ni de falsas ayudas. Es simplemente ver al otro desde su lado, desde su experiencia, sus expectativas e incluso desde sus emociones. Cosa muy difícil, al parecer para uno de los que conversan, porque sólo tiene ojos para sí mismo. Ni todo es optimismo en este vida, no todo es pesimismo. Yo diría que mejor verlo con la botella medio llena, mas que medio vacía. Y levantar cabeza, tal vez María lo consiga... el que lo aseveraba puede ser que la conociera más que el otro acompañante. De ahí que tal vez, tuviera ese punto de seguridad con respecto a la actitud de María. Cabría preguntarse si a la hora de echarle una mano a María, el personaje optimista con toda su carga de seguridad, estaría dispuesto a ayudarla con tesón y ahínco. También por solidaridad. ¡Ay!, estos personajes tuyos Isabel. Me estoy enganchando al club. Un fuerte abrazo

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  37. ¿Ante Thonton? Me conformo con ser vicepresidente y gracias. Lo que honra no es si primero o segundo. Lo que honra es la compañía. Y no se me ocurre otra mejor que la de Thornton.

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  38. Hola Isabel. Es un buen ejercicio de personajes. Caracterizar tan bien a las personas es una de las cualidades que debe tener un escritor, creo. Ser capaz de ponerse en el papel (nunca mejor dicho) de unos y otros y hacerlo de forma convincente. Me ha gustado y convencido de que nunca conseguiré personajes a este nivel. Nos leemos.

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  39. Me ha encantado... Gran relato Isabel... distintas sensibilidades, distintas opiniones.. c'est la vie... Besin.. poetisa-narradora murciana

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  40. Todo se deriva de lo mismo: ni observamos, ni escuchamos.

    Lo que dan de sí los ni-nis.

    PRECIOSA FOTO, TOCAYA.

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  41. Hola Isabel, me ha gustado encontrarte. Bonito blog. Yo estoy empezando..... El sufrimiento, a veces es tan intenso como inmovilizador. No sabes ni en qué día vives, incluso tal vez ni quien eres, ni siquiera si alguna vez fuiste alguien... Cada uno lo vive a su manera. Puedes ver en mi blog, que trabajo mucho el optimismo y las ganas de luchar y vivir, para cuando vienen mal dadas, salir airosa. Besos desde Zaragoza.

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  42. Ante todo,decirte que el otro día me han hablado de una joya gastronómica de nominada gran pastel de carne muciano, una especie de hojaldre relleno que ha provocado que se me hiciera la boca agua.
    El texto es sensacional. Ese tipo de dialéctica está expuesta de forma soberana, y como siempre en ti, con ese toque de fina ironía que esconde muchas capas. Francamente interesante. Un saludo.

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  43. Me encuentro, a la vuelta de unos dias por tierras catalanas con tu agradable y aleccionadora entrada. El dialogo es tan cotidiano que podria ser perfectamente real y los circunspectos, como todos, especulan sobre el sufrimiento ajeno que no saben como paliar ni siquiera en minima medida. Celebro tu habilidad para sorprender conversaciones interesantes aunque puedan parecer imaginarias. Un abrazo.

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  44. Cada uno va a la suya y la buena escucha se esconde y desliza en la oscuridad.
    Sin comprensión ni comopasión todo queda en el abismo.



    Un abrazo.

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  45. el diálogo confirma el dicho "todo es según el color del cristal con que se mire"

    lo que en el instante mismo del diálogo existe constante, es el dolor de la persona ausente

    saludos Isabel

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  46. Una buena entrada..
    El dialogo entre el pesimista y el optimista ..es muy reflexivo, yo me quedo entre los dos.
    Hay que comprender y tener una actitud optimista..
    Un abrazo

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  47. Fantástica sección la de tus "conversaciones de café".
    Nos expones una situación, una charla fortuita y resulta muy interesante encontrar, en los comentarios, las distintas visiones de tus lectores, que enriquecen, aún más, el diálogo.
    Tus creaciones son un trampolín perfecto para echar a volar la imaginacióno.
    Cariños varios, querida Isabel.

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  48. Mi querida Isabel,
    que buena manera de hacernos pensar, razonar, navegar entre dos posturas tan opuestas.
    Yo como Valentina me quedo a medio camino pero también me doy cuenta de que cada vez, y eso me pesa, me voy alejando de los "dolores del alma, de las desgracias ajenas, de los nubarrones de los demás" esperando que pasen las tormentas, porque siempre pasan y deseando que la otra persona no sucumba y deje de sufrir.
    Tu reflexión me deja casi sin aliento porque como bien dice el "empático" eso me llevará a: "el optimismo te llevará al desapego hacia tus semejantes" y eso me da miedo.
    De tanto "pasar" nos vamos volviendo psicópatas y eso no me gusta.
    Te dejo un abrazo agradecido y sigo con mi reflexión interior.

    PD: Podemos elegir qué sentimos si cada día nos alejamos más de "sentir"?

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  49. Hola Isabel, quizás no supe explicarme, céntrate en mi relato en lo positivo. La muerte es para todos niños y ancianos, bien es así la vida. Aprovecho la candidez de un niño como tantos que están enfermos y a las puertas de la muerte para hacer reflexionar al cirujano, que Jesús está en el niño, en todas partes, por eso la insistencia del pequeño, porque el adulto ya ha perdido su fe y la razón de su misión y no le queda ni rastro de lo trascendente.
    No entro en el misterio de la muerte, solo paso por delante de ella.
    Gracias por tu comentario.
    hoy como ya te dije tengo El rincón poético, espero que te guste mi voz
    te dejo mi ternura con un beso
    Sor.Cecilia

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  50. Excelente entrada Isabel. ese dialogo, escuchado a medias, entre dos personas, una empática, esa que siempre se pone en lugar del otro, escuchando, y otro pensando solo en él. Es el típico que te vera mal y, en vez de escucharte, te dirá lo que tienes que hacer, según él, claro.
    Yo también tengo momentos bajos, las circunstancias de la vida, los golpes inesperados, te hacen venirte abajo en algún momento, hasta ahora siempre he remontado, pero me da miedo que un día no sea capaz.
    En mi trabajo, me demuestran cada día, lo bien que se sienten cuando llegan, y ven que alguien les recibe con una sonrisa, con una palabra amable, con respeto…… Un abrazo

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  51. Amiga mía eso en mi tierra se llama "cotilleo".
    Yo tengo la costumbre de decir lo que pienso, pero las mujeres estas cosas parece que os gustan eso de pegar la oreja.
    Es la primera vez que entro en tu blog y no sera la ultima, desde Valencia te deseo lo mejor y te mando un beso muy cordial

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  52. Cuando llegan a nuestros oidos conversaciones de personas que no conocemos es cuando únicamente podemos ser imparciales y escuchar bien .Besos de luz y paz para ti y los tuyos.

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  53. Gente incapaz de acercarse, siquiera un poquito, al dolor ajeno. Mucho menos respetarlo, como algo sagrado. Excelente la forma en que nos vas acercando a la conversación, a lo que se esconde detrás de ella. Un abrazo Isabel

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  54. ¡Uy...!
    Por poco y no llego...¿Seré la última? No importa.
    Me encantan estos diálogos encontrados por ahí, las almas errantes o no tanto, siempre dejan entrever algo.
    Besico fríos en días de niebla pero con calor a amistad.

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  55. Siempre habrá alguien que critique nuestra forma de sentir.
    "Ni siempre muro ni siempre madeja", es una frase muy mía que me vino a la mente al leer esta entrada. Hay momentos de sentirte un gran muro y otros la necesidad de estar hecha un ovillo, ni lo uno ni lo otro te hace ser más ni menos, simplemente eres tú con tus necesidades, tus circunstancias, tus momentos...sabiendo balancear para ser feliz con lo que te tocó vivir.
    Por cierto, sabes el título y autor de la escultura? me gustaría investigar más sobre ella.
    Besos de la jirafa

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  56. Ay, la empatía, que mucha gente siquiera sabe su significado y mucho menos la pone en práctica, por desgracia, tanto lo primero como lo segundo.

    Gran relato, te añado a favoritos.

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  57. En la vida tiene que haber de todo, pesimistas y optimistas, muy reflexivo Isabel.
    que disfrutes el fin de semana.
    un abrazo.

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  58. Isable, me atrapó tu escrito, reflexivo además
    Felicitaciones
    Buen fin de semana. Un abrazo

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  59. Es un diálogo entre dos formas de afrontar la vida, la pesimista y la optimista; me inclino por la segunda aunque a veces -muchas veces- me invada la primera.

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  60. Caríssima Isabel.
    Férias acabam...felizmente! Retorno para a Reumatologia e, graças, para a pintura!
    Botei em dia teus escritos, maravilhosos como sempre ( algum dia abandonarei a preguiça e aprenderei um pouco mais de espanhol para entender-te mais) e, para que saibas fazes parte de minha alegria de férias acabaram!
    Um bom abraço e saúde!!

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  61. Imaginarios o no, lo cierto es que la gente se empeña en que los demás no sufran, de sacarlos del pozo como sea. Ni dan, ni se dan permiso pa` las lágrimas.
    Un abrazo.

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  62. Vamos a ver, no puede ser que tengas el oido tan fino. Mens mal que conozco tu secreto. Has planteado el eterno dilema, aunque yo creo que en esta vida todo es un dilema blanco, negro, feo o guapo, alto o bajo etc. Un abrazo

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  64. me quedé en estado de reflexión
    saludos y abrazos para ti Isabel y para tod@s tus lectores

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  65. Hola mi amiga,hoy vengo a agradecerte tu compañia,tus comentarios y tu amistad.Feliz Navidad y feliz Caminar para ti y los tuyos.Besos de luz y de paz.

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  66. He ahì lo interesante del ser humano, no podrìan ser mas disìmiles las apreciaciones de ambos sobre un mismo tema...


    Esuve fuera un tiempo, pero ¡ya regresè!

    mis abrazos

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  67. Muchísimas gracias a todos por comentar. Siempre los comentarios dan nuevas perspectivas, enriquecen la lectura.

    Reitero que esta conversaciones no son reales, sino que forman parte del juego de imaginar. La literatura es eso: hacer pasar por realidad lo que es imaginación.

    JIRAFA, desgraciadamente no me acuerdo del autor de esta escultura ni de como se llama. ¡Son tantos los impactos cuando se están viendo obras de arte! Y si la cámara no capta los datos, después se diluyen en la memoria como niebla, aunque persiste la obra.
    Trataré de investigar y, si consigo algo, te lo digo.

    Besos para todos.

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  68. Por cierto, la foto va que ni pintada...

    Besos

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  69. Hola Isabel, siempre ciertas en tus entradas, siempre me quedo un rato como reposando tus letras, y no te cuento de tus fotos ufff...…
    Te mando un fuerte abrazo amiga Murciana.

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